Empresarios piden medidas inteligentes para crecer al 7 % en 2019

Bolivia tiene la posibilidad de crecer hasta un 7 % en su producto interno bruto en 2019 y para ello son vitales políticas inteligentes y una alianza entre el sector público y privado del país, expresó el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

El presidente del IBCE, Reinaldo Díaz, afirmó que Bolivia “necesita, puede y debe crecer al 7 % o más” y que para ello serán necesarias “la coordinación y el trabajo conjunto” entre el sector público y estatal del país, según un comunicado de esta entidad.

Díaz señaló que para ello será preciso políticas públicas “inteligentes y valientes” encaminadas a mejorar la productividad y competitividad de Bolivia y no retroceder en aquellas que están encaminadas.

El presidente del IBCE resaltó la necesidad de “fomentar las exportaciones no tradicionales y de servicios como el turismo”, ante posibles escenarios adversos para la venta del gas natural a Brasil y Argentina, principales clientes de Bolivia.

Al respecto, advirtió sobre un “ambiente político complicado” para la negociación de venta de gas a Brasil, con la llegada al poder del ultraderechista Jair Bolsonaro, ideológicamente alejado del Gobierno boliviano de izquierdas.

A ello se suma la transición de Argentina que de país importador se convertirá en exportador del hidrocarburo con la explotación de su megacampo de gas de Vaca Muerta, alertó.

Otra de las medidas tiene que ver con la “sinergia” entre el sector público y privado para abrir nuevos mercados, principalmente asiáticos más Rusia, para posicionar productos como el café, castaña, sésamo, quinua, carne bovina, soya y sus derivados, en especial en China.

El presidente de la entidad asesora del sector exportador boliviano también apuntó al “problemático entorno” del tipo de cambio fijo que rige en el país desde 2011, frente a la devaluación monetaria en países vecinos como Brasil y Argentina.

Otros planteamientos son impulsar el turismo y concretar el Hub Aéreo en el aeropuerto Viru Viru en Santa Cruz, el más importante del país, a modo de un “distribuidor de carga y pasajeros” regional y con ello captar divisas.

Este instituto que analiza el comportamiento del comercio exterior boliviano valoró que 2018 haya sido un “punto de inflexión” para la economía boliviana, luego de cinco años de descenso del crecimiento del producto interno bruto.

A la vez precisó que “urge mejorar el desempeño del sector externo” frente al descenso de las reservas internacionales netas bolivianas, que en esta gestión “han caído a su nivel más bajo” en el último tiempo, de más de 15.000 de dólares en 2014 a 8.600 millones en 2018.