Empresarios ven que aumento salarial profundizará la informalidad

Los empresarios privados de Bolivia alertaron ayer de que el incremento salarial pactado entre el Gobierno de Evo Morales y los sindicatos para este año profundizará la informalidad y el desempleo en el país.

La Cámara Nacional de Comercio expresó en un comunicado su preocupación «sobre los efectos del incremento salarial 2019», que llegará al 3 % en el caso del salario mínimo que ahora llega a Bs 2.122, equivalente a unos 304 dólares, y un 4 % en el básico o de contratación.

«Las consecuencias en el aparato productivo formal, e incluso informal, no solo pasan por el desempleo, sino que también se profundiza la informalidad, el subempleo y la desigualdad estructural entre aquellos pocos que pueden acceder a una fuente de empleo digna y el resto de la población trabajadora», dice la nota.

Los porcentajes fueron anunciados el martes por el presidente Morales y representantes de la Central Obrera Bolivia (COB), la mayor entidad sindical del país, tras una larga reunión en La Paz.

Actualmente, el salario mínimo pagado en bolivianos equivale a 295 dólares y con el aumento de 3 % llegará a unos 304, mientras que el básico o de contratación varía en el sector público o privado y por el grupo ocupacional.

Las negociaciones por el incremento salarial se desarrollan todos los años entre el Gobierno y la COB antes de cada 1 de mayo, jornada en la que el Ejecutivo suele anunciar medidas en beneficio de los trabajadores que se aplican a los sectores público y privado.

En los últimos años esos diálogos no han incluido al sector patronal, por lo que varias veces los empresarios han cuestionado los consensos entre las autoridades y sindicalistas, además de advertir sobre los perjuicios de esas medidas.

La Cámara de Comercio lamentó que con la actual forma de negociaciones salariales «no se ha hecho más que profundizar la problemática para los empleadores del sector formal».

«La ausencia de un diálogo tripartito no permite conocer la verdadera situación de las empresas en diferentes sectores y regiones del país», señaló el gremio.

El sector advirtió que la situación es «muy preocupante» en algunos casos, pues hay firmas que deben enfrentar «una carga adicional por el factor retroactivo» del aumento salarial, a 1 de enero, «constituyéndose en una práctica poco común y destructiva para la solvencia de las empresas».

La cámara pidió al Gobierno «un diálogo con propuestas para ajustar el modelo económico» a una nueva coyuntura y demandó «acciones urgentes para enfrentar las consecuencias negativas» del aumento salarial y otras medidas «nocivas que solo reducen la oferta de empleo digno y sostenible».

La Confederación de Empresarios Privados de Bolivissa, la mayor patronal del país, aún no se ha pronunciado sobre el aumento salarial anunciado.