Encuestas prefabricadas, pagadas

Dr. Javier Albarracín

En una revista de Santa Cruz, en diciembre del año 2017, comenzó la serie de pseudo encuestas presidenciales haciendo aparecer posibles candidatos para las elecciones de octubre de 2019 en la que «casualmente» el primer lugar le daba a Evo Morales y el segundo a Carlos Mesa, cuando este no dio a conocer si postularía o no.

¿Acaso eran clarividentes los que decían haber hecho una encuesta con un muestreo a unas quinientas personas a nivel «nacional»?, claro que no, lo que ocurrió, luego de un análisis electoral, es que al Gobierno le interesaba crear un «ideal opositor funcional a sus aspiraciones» y con ese objetivo durante todo el año 2018 y hasta el presente el presidente Morales, el vicepresidente García Linera, algunos ministros y los directivos de las Cámaras de Senadores y Diputados, se dieron a la tarea de mostrar un capricho y mal disimulado interés en polarizar la atención del electorado al esquema Evo Morales y Carlos Mesa, no importó triquiñuelas como las del caso Quiborax, en la que después de pagar, con alegría el ministro de Minería, César Navarro, mediante cheque, a un personero de la empresa chilena que ganó el juicio arbitral al Estado boliviano por 46 millones de dólares, apareció la denuncia contra Mesa, que en el fondo era para presentarlo como un «opositor» al que los demás partidos debían apegarse y enfrentar, como unidad, al candidato del MAS.

En toda ocasión, en concentraciones campesinas, Morales y sus seguidores intentan polarizar y posesionar en la mente del pueblo al «ideal opositor» por conveniencia.

Muchos o pocos preguntarán, a tal extremo se llegaría hasta involucrar a Mesa con depósitos efectuados a su nombre en el Banco Mercantil por parte de Gonzalo Felipe Medina, excoronel dado de baja, a quien se lo sindica de vincularse con la mafia narcotraficante de Pedro Montenegro, en una venta de departamento de los padres de Mesa en la que ni Carlos Mesa menos el expolicía, no tenían nada que ver, pues todo contrato de venta de bienes es entre partes que se identifican en una minuta y luego en protocolo o matriz notarial, es decir los padres de Mesa y la compradora.

Salta la pregunta ¿si en la minuta no se hace constar que el pago lo haría una tercera persona por la compradora (Gonzalo Medina), como así este depositó dólares 30.000 sin especificar de qué trataba el monto de dinero, si los padres de Mesa tenían cuentas corrientes en Bancos por qué escogió una cuenta corriente de CDMG? Era un regalo de Medina o un presente para qué, ese es el kit» de la cuestión.

Se dijo que se instauraría juicio penal contra el candidato de Unidad Ciudadana, lo llevaron casi ante un fiscal, pero no pasó nada, victimizaron a Mesa con el propósito de hacer aparecer al «opositor» que sufre persecución del Gobierno.

Posteriormente se publicaron unas encuestas, que el pueblo no dio importancia porque dedujo que todas eran prefabricadas y pagadas por parte o persona interesada. El que se hiciera ganar a Evo Morales en todas las «encuestitas» y a Carlos Mesa como el segundo o posible a ser primero, alertó a la ciudadanía.

La clase política criolla, maquiavela, olañetista, no duda en escandalizar para obtener réditos, todo está convenido para aparecer polarizando entre dos, cuando la realidad es que los estrategas de Morales intentan disminuir al «ideal opositor» y mantenerlo bajo digitación.

El Gobierno sabe que no obtendrá los dos tercios y precisa que el FRI, con Mesa, obtenga algunas diputaciones que luego en el parlamento se unirán al MAS para ser «cogobierno» a título de ser «antiimperialistas contrarios a la derecha retrógrada».

El aparato de inteligencia del MAS sabe que Mesa no tiene ninguna posibilidad de obtener el mínimo voto en el sector rural, campesino indígena, porque supone que es un voto lineal en favor de Morales, equivocándose, porque en varios departamentos, en el sector campesino, no podrá ganar por la presencia de Félix Patzi, Víctor Hugo Cárdenas, o en su defecto el TSE resultará haciendo ganar al actual presidente.

En conclusión, el pueblo en mayoría absoluta no cree en las encuestas prefabricadas, pagadas, no dio bola a la intentona infantil de los promocionadores de las mismas.

Quién o quiénes se reatan a las «encuestitas», ni el propio Gobierno lo hace menos el «ideal opositor», porque resultaron ridículas, mentirosas y costosas al erario nacional.

Está claro que en las capitales de departamento Evo Morales no obtendrá el triunfo, pero si, ayudado por el TSE, en las provincias, cantones, marcas, ayllus, lugares donde no permitirán el acceso «a candidaturas de derecha».