Enviarán grupos de elite a La Asunta tras muerte de un policía

APG

La Policía Boliviana anunció ayer que enviará grupos de elite a la zona productora de hojas de coca, en el municipio de La Asunta, región de los Yungas del departamento de La Paz, donde una emboscada a unidades de erradicación de cultivos ilegales de la planta se saldó con la muerte de un agente y dejó heridos a otros siete.

“Vamos a tener la presencia de grupos de elite especializados en el lugar para poder contrarrestar cualquier otro hecho que se pueda suscitar”, anunció en la ciudad de Santa Cruz el comandante nacional de la Policía, general Faustino Mendoza.

Mendoza se trasladó a Santa Cruz para visitar en la clínica a siete policías heridos en la víspera en una emboscada en la localidad paceña de La Asunta, en la zona tropical de los Yungas.

Un teniente de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) de la fuerza antidrogas del país murió como consecuencia del ataque, ocurrido cuando los policías realizaban labores de reconocimiento en la comunidad de San Antonio, según la versión de las autoridades.

Los heridos fueron trasladados a Santa Cruz para recibir atención en una clínica privada.

Dos de los policías heridos recibirán el alta próximamente y los otros cinco deberán permanecer ingresados, si bien están “prácticamente fuera de peligro”, indicó el jefe policial.

Según Mendoza, ya hay una persona detenida y han sido identificados varios “autores intelectuales” del suceso, quienes serán aprehendidos en las próximas horas.

Agregó que las tareas de destrucción de la coca ilegal en la zona continuarán.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, responsabilizó por lo sucedido a “grupos irregulares que están camuflados” en la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) de La Paz, entidad que, según la autoridad, ha llamado públicamente a resistir la erradicación de la coca ilegal en La Asunta.

El Ministro explicó que la emboscada se registró desde las 14h00 locales del viernes, cuando 3 efectivos fueron inicialmente atacados con una ráfaga disparada desde la parte alta de una serranía mientras pasaban por un puente denominado San Antonio.

Según Romero, es la cuarta emboscada que han sufrido en la última semana las unidades policiales y militares enviadas a La Asunta para la destrucción de plantaciones ilegales de coca y la detección de posibles actividades de narcotráfico en la zona.

En los tres ataques previos resultaron heridos al menos cuatro uniformados.

Representantes de Adepcoca alegan, por su parte, que los uniformados fueron quienes emboscaron a pobladores durante una asamblea que sostenían en San Antonio y les dispersaron con gases lacrimógenos.

Detienen a sospechoso

Por su parte, el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz, Johnny Aguilera, informó que se detuvo a Osvaldo B. de 24 años de edad, sospechoso de formar parte de la organización criminal que ocasionó la muerte de un policía, en La Asunta, región de los Yungas, y además dejó siete heridos.

“Esperamos recibir la declaración informativa de una persona que formaba parte de esta organización criminal, que ha sido identificada ya, se trata de un señor de 24 años de edad y que también es de los Yungas y que formaba parte de esa organización que ha generado la muerte del teniente”, indicó.

Grupos armados emboscaron a un contingente de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) que realizaba trabajos de erradicación de coca excedentaria en la región de los Yungas, donde el teniente Daynor Sandoval murió por el impacto de una bala.

Aguilera calificó el hecho de un “delito doloso con ensañamiento y premeditación”, y dijo que por el resultado de la autopsia realizada al efectivo policial se estableció que previamente fue golpeado en cercanías del puente San Antonio.

“El examen forense determina que el policía murió por un shock hipovolémico producido por un corte, por un sesgo producido en la vena hipovolémica de tres centímetros, esto implica que el orificio que ha generado la muerte se debe a un proyectil de arma de fuego cuyo calibre aun no fue determinado”, complementó.

Añadió que las labores investigativas continúan en busca de dar con los responsables de esos hechos.

Recordemos que la hoja de coca en Bolivia está consagrada en la Constitución por sus usos tradicionales, medicinales y culturales, pero una parte de la producción es desviada al narcotráfico para la fabricación de cocaína.

Bolivia tiene desde 2017 una ley que subió la superficie de cultivos legales de la planta de 12.000 a 22.000 hectáreas, una norma que causó molestia entre afiliados a Adepcoca por la legalización de plantaciones en otra zona del país y por ello están enfrentados con el Gobierno.

Los cultivos de coca en Bolivia se incrementaron en un 6 % en 2017, hasta situarse en 24.500 hectáreas, según un informe de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) presentado esta semana.