Erradicación de la violencia contra las mujeres

Un elevado porcentaje de las muertes de mujeres en Latinoamérica y el Caribe son clasificadas como feminicidios, según un estudio del Observatorio de Igualdad de Género de la CEPAL, organismo que considera que, además, la violencia contra las mujeres tiene que ver con condiciones sociales, diferencias económicas, cuestiones raciales, culturales, de religión, y de otros tipos. La información oficial para 19 países de América Latina y el Caribe muestra un total de 2 mil 559 mujeres víctimas de feminicidio en 2017. Si a estos se suman los datos de otros 4 países de la región las víctimas ascienden a 2 mil 795 asesinadas este año.

Pese a las campañas de defensa de los derechos de la mujer, las penalidades cada vez mayores y el amplio trabajo de concienciación, las agresiones fatales continúan. Por ejemplo, en Bolivia se registraron en los diez pasados meses de este año, un total de 85 casos de feminicidio, según la Fiscalía General del Estado. Recordemos que en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, los países han definido metas e indicadores para la igualdad de género y la construcción de sociedades pacíficas e inclusivas.

La medición de los feminicidios es particularmente importante para dar respuestas a la meta 5.2 de la Agenda que propone eliminar todas las formas de violencia contra todas las mujeres y las niñas en los ámbitos público y privado, incluidas la trata y la explotación sexual y otros tipos de explotación y a la 16.1: Reducir significativamente todas las formas de violencia y las correspondientes tasas de mortalidad en todo el mundo.

En el marco de la Conferencia Estadística de las Américas, el indicador de feminicidio ha sido incorporado en el Conjunto de indicadores priorizados por el Grupo de Coordinación Estadística para la Agenda 2030, lo que insta a los países a mejorar los registros administrativos y su indicador nacional. Para lograr estos objetivos, la CEPAL ha instado a los gobiernos a actualizar sus mecanismos legales y a adoptar medidas concretas. Bolivia ha incorporado a la legislación el tipo penal de feminicidio mediante la Ley 348 de 2013. Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva del organismo regional dependiente de la ONU, llamó a los países de la región a dar prioridad a las políticas públicas orientadas a prevenir, sancionar y erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres en la región.

La CEPAL plantea a los gobiernos que para una acción coherente se logre comprender que todas las formas de violencias que afectan a las mujeres están determinadas, más allá de su condición sexual y de género, por diferencias económicas, etarias, raciales, culturales, de religión, y de otros tipos. Esta comprensión permitiría avanzar en políticas públicas para la erradicación de la violencia contra las mujeres. También exhorta a generar acuerdos interinstitucionales que permitan fortalecer el análisis del feminicidio a nivel regional y nacional.

Entre otras recomendaciones, pide trabajar en la sensibilización y el desarrollo de capacidades de los funcionarios públicos, especialmente los operadores de justicia, para mejorar los registros de feminicidio, y dar respuestas acordes al enfoque de derechos humanos y una cultura de igualdad, así como a generar políticas públicas de reparación dirigidas a hijas e hijos de mujeres víctimas de feminicidio, que consideren asignaciones monetarias que permitan enfrentar los gastos cotidianos.

En Bolivia se han aprobado normas legales que consolidan los derechos de la mujer, pero no se ha logrado su aplicación su aplicación plena. La justicia es lenta y venal además de que en algunos sectores sociales el trato a la mujer es lamentable. Esto se refleja en muchos hechos concretos, y también en las estadísticas de feminicidios que hasta al mes de septiembre de este año, constatan 85 casos. La Fiscalía General del Estado informó que el departamento de Cochabamba concentra el mayor número de casos, con 22. Santa Cruz, y La Paz con 17 casos cada departamento, mientras que Oruro registra, 9; Tarija, 7; Chuquisaca y Potosí, 5 casos cada uno; Beni, 2, y Pando un solo caso.

Un comunicado emitido por la CEPAL señala que, en términos absolutos, la lista de feminicidios la lidera Brasil (con 1.133 víctimas confirmadas en 2017). No obstante, si se compara la tasa por cada 100.000 mujeres, el fenómeno alcanza una extensión en El Salvador que no encuentra paralelo en otro país de la región: 10,2 feminicidios por cada 100.000 mujeres. En 2016, Honduras registró 5,8 feminicidios por cada 100.000 mujeres. En Guatemala, República Dominicana y Bolivia también se observaron altas tasas en 2017, iguales o superiores a 2 casos por cada 100.000 mujeres. Solamente Panamá, Perú y Venezuela registran tasas inferiores al 1,0 en la región.