“Escuchar a través del cuerpo”, la propuesta de artistas sonoros en Bolivia

Centro Cultural de España

Una investigación sobre la percepción de los sonidos en personas sordas bolivianas, unió a tres artistas de España, Argentina y Bolivia para proponer una nueva forma de percibir vibraciones o sonidos a través del cuerpo.

En declaraciones a Efe, el artista español Víctor Mazón señaló que su trabajo consistió en “descubrir y experimentar” cómo se puede escuchar “si no es a través de los oídos”.

Para ello trabajaron durante tres semanas con una asociación de personas sordas en Cochabamba.

El artista contó que experimentaron con micrófonos, membranas, placas y distintos objetos, para determinar cuáles de estos recursos amplifican mejor las frecuencias que producen vibraciones y sensaciones en los cuerpos de las personas con discapacidad auditiva.

“Es una invitación a escuchar nuestro cuerpo y a través de una serie de acciones y vibraciones se puede experimentar el sonido de una forma diferente”, sostuvo Mazón.

Los artistas utilizaron instrumentos electrónicos para producir “texturas y vibraciones” en frecuencias poco convencionales, entre graves y agudas.

Una de las valoraciones que el artista argentino Ricardo Schinidrig compartió con Efe fue que “las personas que no escuchan tienen desarrolladas otras sensibilidades” y que el trabajo que realizaron se enfocó a aprender “cómo oyen” para poderlo transmitir.

Para el artista boliviano Patrick Cuéllar esta investigación ayudó a encontrar otras maneras de generar estímulos a través de una experiencia “multisensorial” que detone sentimientos a partir del tacto y las vibraciones.

“Aprender a trastocar las funciones del oído a otras partes del cuerpo y entender que las personas también pueden escuchar con su piel y sus manos es muy importante”, remarcó.

Luego de recabar toda la información, los artistas desarrollaron un proyecto denominado Infra que se elaboró por encargo de la Bienal de Arte Sonoro de Bolivia.

Para desarrollar este ejercicio los impulsores de este proyecto utilizaron un cuarto oscuro, una consola, un globo, luces y tapones para los oídos que utilizaron los asistentes.

Las distintas vibraciones hicieron que quienes participaron en esta experiencia se toquen las orejas, la cabeza o el pecho para sentir la “intensidad” de las frecuencias que atravesaban sus cuerpos.