Expresidentes bolivianos abogan por la democracia antes del fallo de La Haya

Los expresidentes bolivianos Jaime Paz Zamora (1989-1993) y Jorge Quiroga (2001-2002) aludieron ayer al factor democrático como un elemento para generar “consistencia y coherencia” ante la sentencia que el próximo 1 de octubre emitirá la corte de La Haya por el litigio marítimo de Bolivia contra Chile.

Paz Zamora, en declaraciones a los medios, aseguró preferir “tener un país democrático aunque sin mar” e insistió en que lo quiere “libre” y “democrático”, refiriéndose a la habilitación de la candidatura del presidente boliviano, Evo Morales, para los comicios del próximo año, cuestionada por la oposición y sectores sociales.

El exmandatario realizó esas aseveraciones a la conclusión de una reunión en la que participaron otros exgobernantes y excancilleres con Morales, que tuvo el objetivo de recabar criterios sobre los escenarios posteriores al veredicto de la corte previsto para el 1 de octubre.

Paz Zamora valoró que en esta ocasión se hayan juntado alrededor de la causa marítima boliviana dirigentes políticos “que están tan confrontados desde el punto de vista del destino de la democracia”.

El punto de disonancia es la habilitación de Morales para las elecciones de 2019, después de que el Tribunal Constitucional de Bolivia avaló su reelección indefinida, aunque la Constitución del país limita a dos los mandatos consecutivos y pese a que un referéndum rechazó en 2016 esa posibilidad.

A su turno, el expresidente Jorge Quiroga dijo a los periodistas que es “inconsistente” que el Gobierno boliviano exija que Chile cumpla promesas marítimas mientras “se incumplen promesas, leyes, Constitución” en el plano de lo democrático en Bolivia.

Quiroga señaló que “la consistencia y coherencia deben primar” en la causa marítima de su país.

Además, afirmó que seguir apoyando a los Gobiernos de Nicolás Maduro en Venezuela y de Daniel Ortega en Nicaragua después de la sentencia de la corte, en la línea del Gobierno de Morales, podría ocasionar un “daño enorme” a los intereses de Bolivia.

El 1 de octubre, la Corte Internacional de Justicia de Naciones Unidas con sede en La Haya (Países Bajos) tiene previsto emitir la sentencia a la demanda presentada por Bolivia en 2013, en la que pide que obligue a Chile a negociar una salida soberana al océano Pacífico.

La sentencia será inapelable y de obligado cumplimiento, por lo que supondrá el último episodio judicial en este litigio.

Bolivia nació como república en 1825 con costas, pero una invasión chilena, en febrero de 1879, le arrebató 120 mil kilómetros cuadrados de territorios ricos en minerales, entre ellos cobre, litio y salitre y 400 kilómetros de costas.

Chile sostiene que los asuntos fronterizos con su vecino quedaron resueltos en un tratado de 1904, por lo que a su juicio la demanda boliviana no tiene fundamento jurídico porque por parte chilena nunca se ha asumido una obligación de negociar.