“Ficha limpia” y fichas de recambio

Dr. Gonzalo Torres M.

La situación jurídica política del expresidente Ignacio Lula da Silva, en Brasil, es impactante para su partido, por cuanto “la ficha no es limpia”, por tener sentencia ejecutoriada con pena a cumplir de doce años.

Ni duda quepa que los ideólogos de la denominada izquierda progresista, no saben cómo demostrar que su líder no está involucrado en recepción de dineros o de un departamento, negociados ilícitos, incumplimiento de deberes y otros, motivo por los cuales el juez y luego la instancia superior hayan rechazado su petición para defenderse en libertad.

Agotado en la trama política económica, anunció que retiraría su postulación y que podría dar espacio a otros militantes del Partido de los Trabajadores, echando por tierra la proclama que le hacían sus adherentes de dentro y fuera de Brasil.

No tener “ficha limpia”, es un tremendo baldón en el país vecino, significa que en Sudamérica la línea de izquierda progresista, Siglo XXI, está inmersa en actos de corrupción estigmatizados por la población. Los estrategas del MAS no comprenden la situación económica política por la que pasa el pueblo, mientras que varios activistas que fueron defenestrados, han entendido que el Gobierno no está en la línea democrática cuando no se respeta la Constitución Política del Estado.

Viene a colación lo expresado, porque el presidente Morales, después de posesionar al nuevo canciller del Estado, Diego Pari en lugar de Fernando Huanacuni, dijo públicamente que no debería alarmar “el recambio de una ficha por otra”.

Acaso no se quiere comprender que el pueblo y muchos militantes de esa sigla, están cansados que unos cuantos “oportunistas” giren para todos los cargos públicos en desmedro de ciudadanos con real capacidad intelectual, estos se convirtieron en activistas pero ya no del proceso de Cambio sino del “Proceso Nacional Democrático”. La actitud de Rebeca Delgado, Román Loayza, Lino Villca y otros que fueron denominados como “libre pensadores”, por el vicepresidente Álvaro García Linera, no pasa desapercibido para quienes ahora se sienten relocalizados.

Y tratándose de “ficha limpia”, extraña que el Vicepresidente Álvaro García Linera no se haya pronunciado sobre el actual condenado a presidio Lula de Silva.

La oposición nacional le hizo recuerdo que si en Bolivia se aplicara la “Ficha Limpia”, el “proceso democrático podría consolidarse”.