Fiscalía: Se disparó a Jonathan a más de 60 cm y no se encontró pólvora

La Fiscalía determinó, mediante exámenes forenses, que se disparó al estudiante Jonathan Quispe a una distancia mayor a los 60 centímetros y que no se encontraron restos de pólvora.

La información fue proporcionada por el fiscal general Ramiro Guerrero junto a peritos del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), que están llevando adelante las investigaciones del caso.

Al momento, la Fiscalía concluyó seis pericias, entre ellas la de biología, química, toxicología, quimioluminiscencia, criminalística para recabar todos los elementos necesarios en el marco de la investigación; también analizan los videos colectados para identificar a las personas que estaban cerca de Jonathan el día del hecho.

El perito Antonio Mercado, encargado de la parte balística, indicó que, por el daño provocado al cuerpo de Jonathan, la esfera de fibra de vidrio que lo mató tuvo que tener una velocidad superior a los 36 metros por segundo.

Precisó que la esfera ingresó 20 centímetros al cuerpo, en una trayectoria de izquierda a derecha, de arriba hacia abajo, con un ángulo en bipedestación (cuerpo parado en dos pies) de 46 grados.

Explicó que, además, se debe tomar en cuenta que al momento del impacto el joven habría estado en movimiento con leve inclinación hacia adelante, con los cual se puede establecer que “ese sujeto que dispara en la posición victima-victimario estaba a una distancia mayor a los 60 centímetros”.

Respecto a la pólvora, el fiscal Guerrero indicó que no se hallaron rastros en la ropa y el cuerpo del joven. “En el examen químico forense los peritos no hallaron la existencia de residuos de pólvora, ni en la polera de la víctima ni en el interior de cuerpo”, añadió.

No quiso adelantar conclusiones al respecto y se limitó a anunciar que se hará la reconstrucción balística necesaria para determinar el tipo de arma que disparó la esfera de fibra de vidrio.

Asimismo, Guerrero sostuvo que sólo se encontró sangre en el pasillo del domicilio donde falleció Jonathan, y no así en la parte de afuera.

Guerrero remarcó que la reconstrucción balística es para determinar la trayectoria del disparo, la posición de la víctima-victimario y el arma que se usó para la propulsión de ese objeto.

“No entramos a ningún tipo de especulación, nos basamos y regimos en una investigación objetiva, responsable, científica, técnica y pruebas de laboratorio del Instituto de Investigaciones Forenses”, puntualizó.

La Policía Boliviana sostiene que el estudiante de 20 años ingresó vivo a un domicilio particular el pasado jueves, durante las protestas de la Universidad Pública de El Alto (UPEA), y que 13 minutos después apareció muerto.

En ese marco, Guerrero solicitó a las personas que ese día estuvieron en el escenario del hecho de sangre colaborar con las investigaciones y brindar su declaración informativa.

Ya prestaron sus declaraciones al menos siete personas y el Ministerio Público garantizará la seguridad de los testigos, aseguró.