Ganaderos reportan la muerte de 3.400 reses por las inundaciones

Los ganaderos del noreste amazónico de Bolivia han perdido al menos 1,2 millones de dólares por la muerte de unas 3.400 reses en las inundaciones por lluvias registradas en los últimos días, informó una fuente del sector.

Los mayores problemas se presentaron en los municipios de San Borja, Rurrenabaque, Santa Rosa y Reyes, en la región amazónica de Beni, explicó a Efe el gerente de la Federación de Ganaderos de Beni (Fegabeni), Carmelo Arteaga.

Estos municipios fueron afectados por inundaciones registradas desde el pasado 1 de febrero por el desbordamiento de los ríos Maniqui y Beni, indicó Arteaga.

Como consecuencia, se calcula que murieron unas 3.400 reses, con una “pérdida de 1,2 millones de dólares”, si se tiene en cuenta que cada animal cuesta un poco más de 350 dólares, según el gerente.

“Lamentablemente la pérdida no acaba ahí. Estamos cuantificando el ganado perdido, pero adicionalmente hay infraestructura, pasturas y predios de los que los propietarios han tenido que salir e inclusive han tenido que acampar en la carretera”, agregó.

Según el gerente, si bien el nivel de las aguas ha comenzado a bajar, los campos han quedado enlodados y con “pasturas que, más que alimentar al ganado, pueden provocarle enfermedades”.

Los ganaderos tomaron algunas precauciones ante la temporada de lluvias, como compartir reportes y alertas meteorológicas y mover el ganado hacia las zonas altas en la región vecina de Santa Cruz.

Arteaga pidió a las autoridades que se establezca un plan de reprogramación de créditos a productores afectados y que se pueda disponer de préstamos “rápidos y ágiles” para su recuperación.

La temporada de lluvias en Bolivia se extiende de octubre a marzo y se intensifica durante enero y febrero.

Como consecuencia de las lluvias, el pasado fin de semana hubo dos derrumbes en la carretera que conecta el departamento de La Paz con el norte amazónico de Bolivia, dejando al menos 16 muertos y 13 personas desaparecidas, según la Policía Boliviana.

El primer derrumbe ocurrió el pasado sábado cuando un gran bloque de tierra humedecida se desprendió sobre la carretera, sepultando vehículos que circulaban por el lugar, mientras que el segundo se registró el domingo cuando varias personas intentaban cruzar a pie en ese punto.