Hidrovía Paraguay-Paraná fija una sede y un marco de transporte estables

APG

Los países que integran la “hidrovía Paraguay-Paraná”, que discurre entre Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay, acordaron ayer en La Paz fijar la sede de forma definitiva en Buenos Aires y dar carácter indefinido al marco para fomentar el transporte a través de este corredor fluvial.

La Cancillería de Bolivia acogió la firma de un acuerdo para que la sede del comité intergubernamental de la vía fluvial, hasta ahora provisional, sea definitivamente la capital argentina, según explicaron tras la rúbrica representantes de estos países.

Además, el acuerdo sobre transporte, que se renovaba por varios años y vencía en 2020, será indefinido a partir de esta firma.

El secretario ejecutivo del comité, el argentino Luis Pablo Niscovolos, explicó a los medios que al institucionalizar la sede y el marco jurídico para el transporte se consolida un proceso emprendido a finales de la década de 1980.

Niscovolos subrayó que la firma fortalece al corredor que discurre entre Puerto Cáceres en Brasil y Nueva Palmira en Uruguay, a través de los ríos Paraguay, Paraná, Uruguay y varios afluentes, con 3.442 kilómetros navegables de forma natural por los que cada año se transportan unos 21 millones de toneladas de carga.

Por su parte, el primer secretario de la Cuenca del Plata y Navegación Fluvial de Paraguay, Manuel Ruiz, país que ejerce la presidencia de turno del comité, destacó la importancia de la rúbrica para prolongar indefinidamente el marco común de funcionamiento de la vía fluvial.

El canciller boliviano, Fernando Huanacuni, se refirió a la “diplomacia del agua” que promueve el presidente de Bolivia, Evo Morales, inspirada en un espíritu de integración entre países que aproveche los recursos naturales de manera respetuosa con el medio ambiente.

“Somos hermanos y estamos peleando juntos”, aseveró, por un objetivo común en la región.

El acuerdo de transporte, que data de un tratado suscrito en 1992 en la ciudad boliviana de Santa Cruz, pretende potenciar el comercio fluvial entre los cinco países, además de fomentar la integración entre ellos a través de la navegación por estos ríos.