IBCE: mover el tipo de cambio puede generar inflación

El gerente del privado Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, advirtió ayer que modificar el tipo de cambio, del boliviano frente al dólar, puede generar expectativas inflacionarias y afectar el proceso de bolivianización en el país.

“El inconveniente es que si tocamos el tipo de cambio podemos generar expectativas inflacionarias, pueden empezar a subir los precios internamente o también se puede ver afectado el proceso de bolivianización”, indicó.

Bolivia mantiene desde 2011 inalterable el tipo de cambio respecto al dólar estadounidense, 6,96 bolivianos para la venta y 6,86 bolivianos para la compra.

La última apreciación del boliviano se registró el 2 de noviembre de 2011, cuando la cotización respecto al dólar pasó de 6,97 a 6,96 bolivianos.

El gerente del IBCE dijo que “un dólar en Bolivia compra mucho en Argentina”, lo que puede implicar una suerte de incremento en el ingreso de productos del vecino país.

A su juicio, si se piensa mantener inalterable el tipo de cambio en Bolivia, se deberían acentuar las políticas públicas para reducir los costos de producción y hacer frente al ingreso de mercadería barata de Argentina, porque eso afecta a los productores nacionales.

También indicó que se deben fortalecer los controles fronterizos para evitar el masivo ingreso de mercadería de contrabando, principalmente proveniente de Argentina.

“Si ustedes van a la frontera con Argentina, ya los argentinos no están viniendo a comprar productos nacionales, no están viniendo a comer en el lado boliviano porque es muy caro. Pero es a la inversa, ahora los bolivianos van a ir a comprar, van a comer, van a ir a hacer turismo en Argentina”, explicó Rodríguez.

Efectos por la crisis argentina

Asimismo, Rodríguez aseguró que la falta de competitividad en las exportaciones, la presencia de productos importados de bajo costo que compiten con los nacionales, y el temor a un aumento del contrabando son algunas de las manifestaciones de la crisis argentina en Bolivia.

El gerente general del IBCE sostuvo que la devaluación de la moneda argentina provocó una “gran preocupación”, ya que hizo que la balanza comercial con ese país se vuelva “más negativa”.

El peso argentino acumula un desplome del 98 % en lo que va de año en relación al dólar.

Al respecto, apuntó que la crisis en Argentina arrastra a los exportadores bolivianos al escenario de la “incompetitividad”, ya que van a exportar “menos” a ese país y deberán enfrentarse con “productos baratos” en el mercado interno.

Rodríguez indicó que se han presentado problemas con las exportaciones de palmito y banana bolivianos, ya que estos productos provenientes de otros países “pueden llegar a Argentina con menores costos”.

A juicio de Rodríguez, un aspecto que influye en que las importaciones se hayan abaratado y el costo de las exportaciones haya aumentado está vinculado al tipo de cambio fijo del boliviano frente al dólar en Bolivia.

Esa transacción se mantiene estable desde 2011, en los 6,96 bolivianos por dólar para la venta y los 6,86 para la compra.

También alertó del temor a que se incremente el contrabando de productos de ese país a Bolivia, como los enlatados y plásticos.

El gerente general del IBCE señaló que contener el contrabando implicaría “un mayor esfuerzo en frontera” y que, en cambio, un posible incremento de aranceles podría tener el defecto de ser un “aliciente” para internar productos de manera ilegal.

La semana pasada el presidente de Argentina, Mauricio Macri, reestructuró su Gobierno con fuertes ajustes ante la difícil situación que atraviesa el país por la inestabilidad del tipo de cambio y la incertidumbre en los mercados.

“Cuando un país devalúa lo que ocurre es que los costos de importación en ese país suben, pero sus costos de exportación disminuyen”, aseguró Rodríguez.

Asimismo, indicó que la medida argentina hizo que también Chile, Ecuador y Brasil fluctúen sus monedas, algo que “puede complicar” la venta de productos bolivianos a esos otros países.

Además, identificó que la devaluación argentina ha afectado el turismo en las poblaciones fronterizas con ese país, ya que “los argentinos ya no vienen a comprar”, sino que al contrario, son los bolivianos los que van “a consumir a Argentina”.