Ilo la alternativa comercial boliviana a la falta de mar

Laura Becquer PaseiroIlo

La alternativa comercial de Bolivia a su enclaustramiento marítimo está a hora y media de viaje en avión desde La Paz. Se trata del puerto peruano de Ilo, ubicado en la sureña provincia Moquegua. Hasta allí llegó el presidente boliviano, Evo Morales, el pasado 13 de octubre acompañado por una comitiva de empresarios, medios de comunicación y miembros de su gabinete para recibir 13 mil toneladas de carga.

El buque Topic atracó con un cargamento de bobinas de acero y metales, de los cuales el 48 por ciento tiene por destino a Santa Cruz, 29 por ciento a Cochabamba y el 23 por ciento restante a la Paz, señalaron autoridades.

El reciente fallo de la Corte Internacional de Justicia que desestimó la demanda de reivindicación marítima boliviana contra Chile, colocó de nuevo sobre la mesa una opción nunca descartada.

El uso del puerto de Ilo fue ofrecido en 2010 mediante un acuerdo entre Morales y el entonces presidente peruano Alan García, el cual representó la alternativa para viabilizar el comercio.

Aunque el Tratado de 1904, producto de la Guerra del Pacífico (1879-1883), ofreció condiciones a Bolivia para usar puertos chilenos como el de Arica, las autoridades de la nación andino amazónica se han quejado siempre de trabas a la hora de realizar esa actividad, tales como los paros.

Además, el funcionamiento pleno de Puerto Busch disminuiría las pérdidas provocadas por los conflictos en las radas chilenas, donde los continuos paros provocaron daños a operadores nacionales, ascendentes a 300 millones de dólares en el periodo 2013-2017, de acuerdo con informaciones del Instituto Boliviano del Comercio Exterior.

Ante ello, la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia firmó un acuerdo con la estatal Empresa Nacional de Puertos de Perú para que los empresarios bolivianos exploren nuevas oportunidades que permitan volcar sus ventas externas hacia ultramar por Ilo.

La meta de las autoridades es mover cerca de 30 mil toneladas (ton) de carga de importación y de exportación por esa terminal portuaria que ofrece una rebaja tarifaria del orden del 30 por ciento a los productos bolivianos.

A propósito, varios de los empresarios bolivianos compartieron con Prensa Latina sus impresiones sobre el eventual uso del puerto.

El presidente de la Federación de Ganaderos del departamento del Beni, Abdón Nacif, comentó que son necesarias aun varias inversiones para materializar el proyecto, pero que la opción de Ilo es viable para Bolivia.

A su vez, una de las representantes del transporte pesado de la ciudad El Alto en La Paz, Antonia Santos, refirió estar feliz por esta nueva oportunidad para movilizar la mercancía.

El presidente Morales es un hombre comprometido con su país y eso se demuestra con iniciativas de este tipo, señaló la empresaria, quien añadió que no obstante faltan muelles para poder viabilizar el comercio.

A su lado, el ejecutivo de la empresa de productos cárnicos Fridosa con sede en el departamento boliviano de Santa Cruz, Jaime Barrenechea, indicó que es importante inspeccionar futuros caminos para el comercio y en ese sentido Ilo es una buena alternativa.

El empresario refirió que Fridosa tiene presencia en Perú y, de concretarse esta opción, podría ampliarse el intercambio comercial.

Retando la capacidad boliviana y peruana

Ilo, uno de los tres puertos del Pacífico peruano, opera con el 25 por ciento de su capacidad total, según datos oficiales. Ello significa que recibe alrededor de 500 mil ton al año, de los dos millones que podría procesar.

Obviamente, Bolivia es un factor de peso para aumentar la capacidad de dicha terminal portuaria peruana, tal y como aseguró el alcalde provincial, William Valdivia.

El puerto tiene cuatro muelles, incluido uno multipropósito de tipo espigón de atraque directo, y puede recibir de forma simultánea hasta cuatro barcos de gran calado, destacó la autoridad.

Todo un reto es entonces ampliar la capacidad de atención de carga, comprar equipamiento para ello, habilitar turnos de 24 horas y atención de preferencia a los clientes. Hacia ese propósito se destinaron 16 millones de dólares.

Por la parte boliviana el desafío es cerrar 2018 con 20 mil ton teniendo en cuenta que entre enero y octubre se movieron más de 30 mil, aseguró el gerente de la Administración de Servicios Portuarios de Bolivia, David Sánchez.

Para Sánchez se vislumbra un mayor movimiento de carga boliviana por esa terminal marítima.

Bolivia exporta anualmente alrededor de 1,5 millones de ton vía ultramar, una mayor parte por el puerto chileno de Arica, donde existen varias dificultades por los constantes paros que realizan sus funcionarios, declaró.

Ilo, junto al puerto brasileño de Santos y el eventual corredor bioceánico, megaproyecto en proceso, son las alternativas bolivianas ante el enclaustramiento marítimo vigente desde 1879.