Inconcebible amenaza a la CIDH

Dr. Javier Albarracín

Ante el arribo a Bolivia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que, en declaraciones públicas, manifestaron irían al lugar de los hechos donde ocurrieron graves atentados contra derechos humanos de ciudadanos bolivianos, expresamente al Tipnis, algunos desadaptados amenazaron con oponerse, así sea “con flechas”, a que se indague la verdad de lo acaecido en territorio indígena y la represión policiaca a indefensas mujeres, niñas y niños y a los dirigentes de la octava marcha, en el lugar denominado “Chaparina”.

Posiblemente, esos voluntarios interculturales que se decían ser habitantes del Tipnis, fueron aleccionados por su partido o por algunos elementos irracionales, lo cierto es que los genuinos dirigentes, hombres y mujeres de la amazonía boliviana garantizaron dicha presencia y así fue, los integrantes de la Comisión Interamericana constaron, por declaración e informaciones efectuadas de quienes fueron víctimas de la represión, que hubo violación a Derechos Humanos.

Quienes abogaron o alentaron a los desadaptados, en lugar de hacer un bien a la humanidad o a su Presidente, provocaron la reacción de todo el pueblo boliviano defensora de los derechos humanos, que se pronunciaron para que dicha Comisión tenga protección policial e inclusive militar, porque ya está pasando del límite de tolerancia el que se intente por las malas, por las amenazas, acallar a los connacionales para mantenerse en sitiales del engranaje de la administración pública.

La Comisión, tiene en su poder elementos que sin duda servirán para que prosigan indagando los hechos negativos a la Declaración Universal que los ciudadanos de todo el mundo tienen: derecho a la libertad de expresión, difusión de ideas y particularmente a la preservación del sistema ecológico de sus regiones y territorio.

Consideramos que no serán los denominados interculturales, “cocaleros”, quienes metan miedo a los Comisionados de Derechos Humanos, deberían darse cuenta que algún día, en el devenir de los días, ellos también podrían sufrir atentados en contra de su humanidad y derecho al territorio, la vida no pasa en vano, es un pañuelo que el viento arrecia, los hechos histórico trágicos se repiten, desgraciadamente, en cada ciclo de gobierno, deben entender que el partidismo, la ideología, es momentánea, lo que cuenta a lo largo de la historia de los pueblos, de las naciones, es la defensa de principios y valores universales, por tanto los interculturales, cocaleros, que quieren sembrar la hoja en el Tipnis tienen que recapacitar y haciendo mea culpa disculparse ante dicha Comisión por su “craso error”, lograrían de alguna manera dar a entender que son humanos.