Industriales advierten sobre la desaceleración de su sector

Cámara Nacional de Industrias

Los industriales de Bolivia advirtieron sobre la reducción del crecimiento de ese sector por segundo año consecutivo, tras identificar los elevados costos laborales, el contrabando, la informalidad y la desaceleración de la economía del país como principales causas.

En su Informe Anual de Evaluación de la Industria Manufacturera 2018, la Cámara Nacional de Industrias estableció un descenso del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del sector del 6,3 % registrado en 2016 a un 3,3 % en 2017, señaló el presidente de la entidad, Horacio Villegas, según un comunicado institucional.

El organismo empresarial también estimó que esa “tendencia de desaceleración” continúe entre 3 % a 3,5 % para la gestión 2018.

Las razones principales que se identificaron son “los altos costos laborales producto del incremento salarial y el segundo aguinaldo”, el “creciente contrabando e informalidad” y la “desaceleración de la economía nacional”, indica la nota.

Según los industriales, las políticas gubernamentales como los incrementos salariales dispuestos para este año y el doble aguinaldo, además de una “inflexible política de contratación y desvinculación laboral” han derivado en un desincentivo para generar nuevos empleos y mantener los existentes.

La Cámara de Industrias precisó que estas medidas se aprobaron “en un contexto adverso” y de caída de las utilidades de las empresas que llegó a un 30 % a septiembre de este año en comparación al mismo periodo del año anterior.

El sector industrial pidió “que se anule el decreto supremo de pago del segundo aguinaldo” que dispuso el Gobierno boliviano.

El doble aguinaldo navideño se otorga a los trabajadores del sector privado y público en Bolivia cuando el crecimiento económico del país supera el 4,5 % de julio de un año a junio del siguiente.

Para este año, las autoridades bolivianas dispusieron que el 15 % del segundo aguinaldo, aplicable a funcionarios que ganan menos de 2.155 dólares, se destine a la compra de productos bolivianos de empresas inscritas a un programa estatal.

Las autoridades señalaron que con ello se espera captar alrededor de 150 millones de dólares para fortalecer la industria y la producción boliviana.

Los industriales señalaron en su comunicado que la desaceleración del sector ocurrió en las nueve regiones bolivianas y ha golpeado sobre todo a las áreas de alimentos, bebidas, textiles y manufacturas de madera.

Otros sectores que sintieron el mismo efecto fueron los de producción de cemento, metalmecánica y farmacéutico, agregaron.

El ente empresarial también señaló que cada año el comercio informal mueve alrededor de 2.200 millones de dólares que generan una “competencia desleal y desigual” en desmedro de la industria formalmente constituida en el país.

Según la Cámara de Industrias, este año persistió el clima de desaceleración por factores internos como los saldos negativos comercial y fiscal, y otros externos como la devaluación de monedas de países vecinos, entre otros.

Finalmente, los industriales propusieron al Gobierno boliviano “encarar políticas públicas” para fortalecer la industrialización manufacturera del país y pidieron establecer un diálogo entre el sector público y privado.