INE no cree que doble aguinaldo afecte a empresas ni al empleo en Bolivia

El director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Santiago Farjat, precisó ayer que el doble aguinaldo que se estima pagar en 2018 no afectará a las empresas y menos el empleo en Bolivia, que detenta la tercera tasa de desempleo más baja de la región detrás de Guatemala y México, según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

“Yo no creo que el doble aguinaldo en ningún momento afecte a las empresas, creo que está muy bien diseñado en el sentido de que si nosotros crecemos más del 4,5 por ciento las empresas tienen la capacidad de pagar”, dijo en declaraciones a los medios públicos, en suerte de respuesta a portavoces privados que advirtieron que el pago del segundo aguinaldo, sujeto a una tasa mayor al 4,5% de crecimiento de la economía boliviana, respecto del Producto Interno Bruto de 36.000 millones de dólares, podría incluso corroer las estructuras del empleo en Bolivia, plantadas hace 12 años.

Menos, en momentos en que el empleo en Bolivia se ha multiplicado casi por 4.

Siempre de acuerdo con la estadística oficial, los puestos de empleo en Bolivia sumaron 1,7 millones en 2017, contra los 500.000 de 2005.

Farjat -en entrevista en medios estatales- sostuvo que el pago del doble aguinaldo representa una política de redistribución, y que se corresponde con el modelo económico comunitario-social productivo implantado en el país.

De acuerdo con el INE, cuando, en 2015, se pagó el doble aguinaldo, no se registraron grandes cambios o fluctuaciones en el desempleo, pidió Farjat considerar.

La política del doble aguinaldo tiene un fuerte reflejo en la economía de sectores y actividades económicas del país, enfatizó Farjat.

Este beneficio está muy ligado al dinamismo que tienen las empresas, subrayó.

El INE anunció que en octubre entregará las cifras oficiales sobre el incremento del PIB, lo que permitirá oficializar o no el pago del segundo aguinaldo.

Plan de empleo

De otra parte, Farjat sobre el Plan de empleo para jóvenes en Bolivia destacó que generó unas 58.296 actividades laborales, tanto directas como indirectas, tras un año de funcionamiento.

Comentó que este proyecto, dirigido a un rango de edad de entre 18 y 35 años, superó el objetivo inicial de propiciar 40 mil empleos, en gran medida debido a la estabilidad económica y a la inversión pública del país.

Al respecto, precisó que la inversión pública es el motor de la economía boliviana y en la actualidad se encuentra por encima del 31 por ciento, mayor que el 18 por ciento registrado el año precedente, lo cual permitió seguir con el dinamismo de la demanda interna en este rubro.

Señaló que la nación se mantuvo por tercer año consecutivo con los niveles más bajos de la tasa de desocupados en la región suramericana, con 4,5 por ciento en el 2015, 4,43 en 2016 y 4,48 en 2017, indicadores que demuestran el buen manejo del Gobierno en cuanto al trabajo y la inversión pública, pues hacia el 2005 era de 8,5.

Argumentó también que este tipo de programas y la baja tasa de desempleo reflejan los esfuerzos del Estado para fomentar la incorporación laboral de las personas, que ubican al país por encima de naciones como Ecuador, con el 5,8 por ciento de desempleo en el área, y de otros que rondan por el seis por ciento.

Farjat explicó que este proyecto consta de cinco componentes y está esencialmente dirigido a los jóvenes, porque el 50 por ciento de los desocupados se encuentran en el rango de edad de entre 18 y 35 años.

Agregó que el 50 por ciento de la población sin trabajo no cuenta con educación primaria o secundaria, por lo cual el plan se enfoca en ofrecer fuentes laborales a jóvenes, dentro del rango de edad mencionados, ya sean mano de obra calificada o no.

El directivo resaltó que este ha sido un programa muy exitoso, con más de 19 mil jóvenes inscritos y con más de mil incorporados.

Igualmente, indicó que las áreas que más empleos demandan son el comercio, con 80 mil; la industria manufacturera (30 mil); el sector de alojamiento y comidas (50 mil) y la construcción, esta última fuertemente ligada a la inversión pública.

En este sentido, también existen proyectos financiados por el Fondo de Desarrollo Indígena, que beneficia a más de 180 mil familias en el país y ha generado más de 40 mil empleos en el área rural, en pos de contribuir al desarrollo de esas zonas del país, concluyó.