Ingenios azucareros celebran promulgación de la Ley del Etanol

Las empresas más grandes de la industria azucarera asentadas en Santa Cruz celebraron ayer la promulgación de la Ley del Etanol y de Aditivos de Origen Vegetal, porque aseguran que representa el ingreso de Bolivia a la era del biocombustible y un cambio en la matriz con energías más limpias.

El presidente de Guabirá, Mariano Aguilera, destacó que la producción y la inversión que realizaron las factorías durante los últimos 12 años en la instalación de plantas y en la producción del etanol refleja la confianza mutua que tienen entre sí el Estado y el sector privado.

“Hemos invertido en la industria sin tener ningún documento normativo y esa es la confianza entre el sector público y privado, esa es la confianza en el país, porque gracias a la voluntad demostrada por este Gobierno estamos seguros que vamos a seguir invirtiendo”, destacó, en el acto donde el presidente Evo Morales suscribió la norma.

Aguilera refirió que el proyecto de producir biocombustible data de hace 30 años, el mismo que no prosperó, dijo, porque no se pudo unificar criterios como ocurre en la actualidad, en lo que calificó “una gran alianza” entre el Gobierno, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y el sector productivo.

Por su parte, el presidente del Ingenio Aguaí, Cristóbal Roda, resaltó el trabajo intenso por 13 meses, entre productores, especialistas y técnicos de la estatal petrolera.

Dijo que en esos encuentros se concluyó que el etanol no tiene ningún punto negativo sino positivo, porque es amigable con el medio ambiente, garantiza la seguridad alimentaria, genera más empleos, un combustible más limpio, energía eléctrica y ahorro en divisas..

“Tenían que alinearse tres estrellas para que el proyecto salga adelante: la primera el mercado, la voluntad política y el precio, porque si no teníamos factor económico que viabilice el proyecto hubiera sido muy difícil llegar a un acuerdo”, acotó.

Los productores estiman que con la producción del etanol el cultivo de caña aumentará de 125.000 a 320.000 de hectáreas en un lapso de entre cinco a siete años, ya en 2018 se contabilizaron 30.000 hectáreas más de caña sembrada.

El sector agroindustrial privado prevé una inversión de 1.600 millones de dólares en el mismo tiempo, al margen de la inversión que haga YPFB y el Gobierno en refinerías, centro de acopios y almacenaje para el transporte del producto.

Para la elaboración del biocombustible súper etanol 92, a partir de este año, se añadirá entre un 10% y 12% del aditivo a cada litro de gasolina; y se prevé que hasta el 2025 este añadido suba hasta en un 25%, lo que generará un combustible más potente y limpio.