Injerencia en asuntos internos de Venezuela

Dr. Javier Albarracín

El presidente Evo Morales a tiempo de fustigar a Estados Unidos por haber intentado se produzca un golpe de estado en Venezuela, nuevamente hizo conocer su «apoyo a Nicolás Maduro».

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Diego Pari, informó que se estuviere conversando «con los Presidentes de Uruguay, México y países del Caribe», para que en dicha república, se abra espacios de «diálogo» para superar enconos partidarios.

Como se advierte, se ingresa en el campo de la injerencia en asuntos internos de otro Estado, que no requiere, para un caso dado, del apoyo moral de Presidentes de otras naciones.

Ante el apoyo a nombre de los bolivianos, el senador Oscar Ortiz, candidato a la presidencia por «Bolivia dijo NO» y del partido Demócrata, expresó que Morales Ayma no debe hablar a nombre de todos los bolivianos, menos hacer conocer apoyo a dictadores como Maduro y Ortega, toda vez que el 21F el pueblo en mayoría absoluta rechazó la modificación del artículo 168 de la CPEP y por ende rechazó la repostulación y reelección de Evo Morales y Álvaro García Linera.

Representantes de dicha fórmula señalaron que «el presidente Morales, pueda dar su apoyo a cualquier dictador a nombre de su partido el MAS, pero nunca arrogarse, al presente, representación del total del colectivo social boliviano».

En reiteradas oportunidades tanto el Presidente, Vice, como Ministros, echaban el grito al cielo por «la injerencia de algunos dignatarios de Estado del exterior en asuntos internos de Bolivia».

Corresponde al presidente Morales dejar que los acontecimientos internos de Venezuela lo resuelvan los venezolanos y venezolanas.

Qué diría si de pronto candidatos a la presidencia de Bolivia para las elecciones de octubre manifestaran su apoyo al presidente Guaidó, seguro que indicaría no representan a todos los connacionales.

Tenemos bastantes problemas por resolver, por la injerencia de delegaciones «diplomáticas de Cuba, Venezuela, China» en asuntos internos.

En lo internacional, la posición dual, del Presidente de México, que en principio dijo que mantendría neutralidad y no se inmiscuiría en temas internos de otros Estados «por ser una política de tradición mexicana», al presente se muestra partidario del diálogo para el logro de conversaciones pacíficas entre el presidente Juan Guaidó, reconocido y apoyado por 50 Presidentes y Estados y el denominado «dictador Maduro».

Esa es una demostración perversa, de cálculo y oportunismo, o se es neutral o de una vez se declara partidario de alguno de los dos presidentes. A quien apoya, al pueblo que sufre, no tiene alimentos, o al que utiliza a las Fuerzas Armadas, repelé y causa la muerte de inocentes personas.

No a la injerencia externa en asuntos internos de Bolivia.

No a la injerencia en asuntos internos de Venezuela.