Insoluble problema de la salud pública

El problema de la salud en nuestro país parece insoluble e ininteligible y deja a la mayoría de la población sin posibilidad de atención médica ni esperanza. Los males propios del sistema son agravados por la irresponsabilidad de quienes tienen el deber y la obligación de trabajar porque funcionen los hospitales y centros especializados con los medios y recursos suficientes, es decir, con profesionales idóneos, instalaciones adecuadas, instrumental, medicamentos, etc.

El problema se agrava porque, según el gobierno municipal de La Paz el Gobierno Central tiene una deuda de 84 millones de bolivianos con el ente edil paceño para atender las Prestaciones de Servicio de Salud Integral (PSSI). Debido “a la falta de este pago”, hay desabastecimiento de medicamentos e insumos, además se pone en peligro la implementación del Sistema Único de Salud (SUS) que arranca en las próximas semanas. Mientras tanto, el complejo hospitalario de Miraflores se declaró en emergencia por la falta de pago obligaciones, insumos y medicamentos, lo que provocó que más de ocho hospitales se queden sin insumos. El Instituto de Oftalmología, Gastroenterología, Tórax, Hemocentro, Instituto Nacional de Medicina Nuclear (Inamen), Hospital de Clínicas y el Hospital del Niño se encuentran en emergencia por esta situación.

Los directores del complejo hospitalario se reunieron a puertas cerradas, con funcionarios del Gobierno, sin que puedan participar las autoridades municipales que buscaban exponer e informar la situación, así como también se negó el ingreso al representante de los médicos. Funcionarios del Ministerio del área, explican que no deben 84 millones, sino 37 millones correspondiente a 2017. Según el documento que maneja el municipio paceño, el Gobierno Central adeuda Bs 37.217.734 por la gestión 2017 y Bs 47.007.319 por los meses de enero a septiembre de 2018.

En Santa Cruz también hay problemas y se cumple un paro médico, que afecta y cuyas principales víctimas son los bolivianos enfermos. Los hospitales públicos de Santa Cruz están atendiendo solo emergencias. Los galenos indican que continuarán con el paro escalonado hasta que el Ministerio de Salud “atienda sus demandas”. La huelga de 48 horas, determinada por la Coordinadora Departamental de Salud, fue precipitada en protesta por la forma “improvisada” en que el Gobierno pretende aplicar el Sistema Único de Salud (SUS).

Si en los centros hospitalarios del eje central del país la atención de salud es tan deficiente y confronta graves problemas, no hace falta mucha imaginación para comprender lo que ocurre en los centros hospitalarios del interior del país, donde las condiciones son más precarias y los requerimientos también de tanta o mayor urgencia.

La improvisación continúa imponiéndose a las necesidades objetivas del sistema de salud. Las cumbres de salud, pese a contar con información sobre la gravedad de los problemas, no logró el objetivo principal, por los intereses que subyacen coyunturalmente.