Jason Blum: “La clave de mi negocio es dar libertad en vez de órdenes”

Jason Blum revolucionó el cine de terror de bajo presupuesto con “Paranormal Activity”, que costó 15.000 dólares y recaudó casi 200 millones. Ahora, en la cima, se atreve con un clásico como “Halloween” y asegura que la clave de su éxito “es dar libertad en vez de órdenes”.

“Los directores y los guionistas saben más que los productores”, dijo a Efe el prestigioso productor durante la presentación del evento “Halloween Horror Nights”, en Universal Studios (Los Ángeles, California), abierto durante ciertas noches entre el 14 de septiembre y el 3 de noviembre.

“Yo quería una película más de ‘Halloween’, algo diferente y único, pero no di ninguna directriz o pauta a seguir. Simplemente les pregunté: ¿qué querrían hacer con ello? Y me trajeron unas ideas que me encantaron. Así es como funcionó”, agregó Blum, que lanza el filme el próximo 19 de octubre.

La nueva versión de “Halloween” es una continuación directa del clásico de John Carpenter, estrenado en 1978, que permite a Jamie Lee Curtis retomar el papel con el que debutó en el cine: la sufridora Laurie Strode, que vuelve a ser acechada por el enmascarado Michael Myers, uno de villanos más icónicos del séptimo arte, en la localidad de Haddonfield.

“Aquí ignoramos todas las secuelas”, indicó Blum, en alusión a las nueve continuaciones que ha visto la franquicia, “pero hay guiños y homenajes a varias escenas muy recordadas de esas películas”.

Carpenter ejerce como productor ejecutivo de esta entrega e incluso se ha encargado de componer su banda sonora, mientras que la tarea de dirección recae esta vez en David Gordon Green y el guion lleva la firma del propio Green y de Danny McBride, quienes rodaron la comedia “Pineapple Express”.

“No sé por qué pensé en David. Simplemente le admiro como director. Si puede hacer un buen trabajo en comedia o drama, también sirve para el terror. No necesitas ser un experto en el género. Admiro casi todas las películas que ha hecho”, valoró.

Clásicos del terror como “Friday the 13th” o “Nightmare on Elm Street” también obtuvieron nuevas versiones en los últimos años sin cosechar grandes éxitos en taquilla -y mucho menos de crítica-, pero Blum confía en su sello para cambiar ese rumbo.

“Esta es diferente porque es de Blumhouse Productions”, dijo entre risas, recalcando el poder de su productora. “La clave de mi negocio es dar libertad cuando en Hollywood se reciben órdenes constantemente. Yo prefiero que el director y el guionista me digan cómo va a ser la película”, prosiguió.

Su compañía se rige por unos parámetros financieros muy estrictos: otorgan presupuestos de 5 millones de dólares, o menos, para cintas originales y la cifra sube hasta 10 millones para las secuelas.

“No me interesa hacer películas más grandes. Hay que escuchar a demasiada gente. Pierdes el control cuando gastas más dinero. Llevo mucho tiempo en esto como para cambiar ahora”, declaró Blum, que comenzó su carrera trabajando codo con codo con los hermanos Bob y Harvey Weinstein.

Tras el éxito de “Paranormal Activity”, filme que dio origen a cinco secuelas exitosas, llegaron otros bombazos como “Insidious” y “The Purge”, que desembocaron en franquicias millonarias, y cintas tan especiales como “Get Out”, que luchó por los Óscar.

“El terror está cada vez más aceptado por la crítica y el gran público porque hay menos películas que llegan a la cartelera. Los dramas se quedan en la televisión. Lo que hace muy bien el terror es reflejar nuestra sociedad. Por eso creo que al género le va a seguir yendo muy bien en los próximos tiempos”, manifestó.

Igual que “Get Out” tocó la fibra al espectador con el racismo de fondo, ahora la nueva “Halloween” contraataca con la noción de un terrible enemigo en forma de depredador.

“Los depredadores siempre han existido pero ahora hay una conciencia por eliminarlos del sistema. Esa idea está muy presente en la película”, concedió.

Y aunque ahora Blum ha decidido apostar también por el mercado televisivo (“Sharp Objects”, “Into the Dark”), nunca se desligará del terror.

“Los que disfrutamos con este género somos como forasteros en esta industria. Y me gusta estar fuera de donde se mueven los peces gordos”, concluyó.