Jon Turteltaub: “El cine enseña la importancia de afrontar nuestros miedos”

Warner Bros. Pictures

Jon Turteltaub es un artesano de Hollywood de cuyas manos han salido productos tan comerciales como “National Treasure”. Ahora se adentra en aguas tenebrosas con “The Meg” y recuerda, en una entrevista con Efe, que el cine “enseña la importancia” de hacer frente a los temores de la sociedad.

Turteltaub es el hombre que convirtió a Sandra Bullock en “la novia de América” gracias a “While You Were Sleeping” (1995), dio poderes especiales a John Travolta en “Phenomenon” (1996) y convenció a Anthony Hopkins para darse uno de sus festines histriónicos en “Instinct” (1999).

Luego llegaron los éxitos de “National Treasure” (2004) y “National Treasure: Book of Secrets” (2007). A partir del próximo viernes, le toca lidiar con Jason Statham (“Fast & Furious”), un tiburón prehistórico de 23 metros conocido como Megalodón y una producción de 150 millones de dólares.

“Nunca he hecho algo así. Me gusta hacer películas que yo iría a ver al cine. Para mí, no existe una mejor película que ‘Jaws’ (Steven Spielberg, 1975). Es perfecta. Sé que no podía hacer esa película y que no debía”, dijo Turteltaub.

“Lógicamente, no lo iba a hacer tan bien como Spielberg. Pero sé que podía ofrecer algo divertido, un espectáculo grande y entretenido. Ese fue mi reto”, agregó.

En el filme, un sumergible de aguas profundas ha sido atacado por una enorme criatura que se creía extinta y queda atrapado en el fondo de la fosa oceánica más profunda del Pacífico, con su tripulación en el interior.

Para rescatarlos, un oceanógrafo contrata a Jonas Taylor (Statham), un especialista en rescate en aguas profundas, quien años atrás ya tuvo un primer encuentro con la prehistórica criatura.

Turteltaub disfrutó de lo lindo plasmando en la gran pantalla conceptos de serie B en una superproducción como esta.

“Lo importante es intentar desesperadamente que las escenas estén dentro de los parámetros de la realidad y la lógica. No está permitido incluir algo que vaya a quedar genial simplemente porque sí; tiene que pedirlo la historia”, declaró.

Para eso, es fundamental contar con actores que “eleven el material” y consigan que el público crea el relato, además de disponer de unos efectos visuales “de primera”.

“Es decisivo saber contenerse y centrarse en los personajes. Aun así, siempre hay momentos donde dices: ¡No! ¡Es terrible! ¡Ha quedado muy Roger Corman!”, en alusión al rey del cine de serie B, con quien Turteltaub trabajó en sus primeros pasos en la industria.

“Optamos por usar el humor adecuado. Lógicamente, no quieres que la gente se ría de tu película, pero los personajes sí lo pueden hacer porque saben que están en una situación ridícula. Actúan como lo harías tú en ese contexto loco e imposible”, declaró.

“The Meg” es una coproducción de EE.UU. (Warner Bros.) y China (Gravity Pictures), un mercado cada vez más relevante para los intereses de Hollywood.

“Hay demasiados espectadores en ese mercado como para ignorarlos”, concedió Turteltaub, que incluye en la historia hasta tres personajes asiáticos (interpretados por Li Bingbing, Winston Chao y Shuya Sophia Cai) de relevancia en la trama.

Turteltaub sabe que su propuesta, por delirante que sea, atraerá a muchos espectadores en esta temporada veraniega. El cine, en su opinión, ha virado en los últimos tiempos hacia productos de “entretenimiento masivo”, mientras que la televisión está más receptiva “a los dramas ricos, profundos y complejos”.

“Hay quien va al cine para desconectar y quien acude para tener una batalla intelectual. Necesitamos que existan todas las opciones. Tengo casi 55 años y nunca he vivido en una época donde alguien no pensara que eran tiempos oscuros y aterradores”, explicó.

En su infancia, recuerda que la gran pesadilla era la familia Manson. En su juventud, la Guerra Fría. Ya como adulto, la amenaza de las bandas y el narcotráfico.

“Siempre hay cosas horribles en la sociedad. Las películas son fantásticas para ayudar a olvidarnos de esas cosas, pero son mejores aún para enseñarnos la importancia de hacer frente a nuestros miedos”, sostuvo.