Jóvenes músicos de cinco países promocionarán derechos de la niñez

Unos 550 jóvenes de orquestas sinfónicas juveniles de Argentina, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay participarán en Bolivia en un encuentro para promocionar los derechos de niños y adolescentes y compartir la cotidianeidad en un municipio rural del departamento de La Paz.

Los músicos llegan este domingo a La Paz para trasladarse luego al municipio de Chulumani, en la zona subtropical de Los Yungas, donde se desarrollará el séptimo encuentro de “Jóvenes por la música y la vida”, informó en un comunicado el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Los participantes intercambiarán conocimientos y experiencias musicales y también visitarán algunas comunidades del lugar, explicó el director de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Chulumani, Erick Castro, citado en el comunicado.

Estos jóvenes harán una “intervención social” en Chulumani, es decir, compartirán la vida cotidiana de los pobladores, conocerán qué alimentos se producen en la zona y promoverán la formación artística en los colegios.

También participarán en charlas sobre los derechos de niños y adolescentes que se impartirán con el apoyo de Unicef.

El encuentro concluirá con un concierto con diversos estilos, incluidos el clásico y la música tradicional, además de la interpretación de bandas sonoras de películas.

Según Castro, este evento permite a los jóvenes “encontrarse con sus pares de diferentes edades”, conocer las formas de vida en otros sitios y ver si el ámbito social “es igual, diferente, mejor o peor respecto al lugar donde viven, así pueden tener elementos de análisis de lo que pasa en Sudamérica”.

En el aspecto musical, también buscan respuestas positivas a sus desafíos artísticos y académicos, indicó.

Castro resaltó que el desarrollo musical en un joven se convierte en una fortaleza para superar problemas sociales.

“Eso buscamos en este encuentro, que las orquestas y los jóvenes tengan un espacio de conversación y puedan ayudarse mutuamente a superar las dificultades que enfrentan”, dijo.

La delegación permanecerá en Chulumani hasta el próximo miércoles y luego retornará a La Paz para presentarse en templos y ofrecer un recital para el cuerpo diplomático acreditado en Bolivia, añade el comunicado de Unicef.

Crecer como ser humano y cumplir los sueños

Lourdes Saravia de 19 años, toca el violín y trabaja como docente de ese instrumento en el Instituto de Formación Musical Chulumani, estudia música y se prepara para dirección orquestal. Para ella, no sólo es importante desarrollar las virtudes musicales, sino la parte humana, “porque sólo sería un músico y ya, en cambio al ver estas otras situaciones sociales, compartir y enseñar te ayuda a crecer como ser humano de forma más integral”, indicó. “Con la música, no hay fronteras, ni idiomas, hay un intercambio de vivencias, de sentimientos, es una gran experiencia”, agregó.

Su compañera Mariel Chura, de 21 años, de la comunidad Cocayapu, toca la viola desde que tiene siete años, da clases de música en Chulumani y también cursa el tercer semestre de la carrera de Ingeniería Civil en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). La joven señala que el intercambio de culturas hace que cada joven aprecie la realidad de diferente manera y contraste las diferencias que existen en las sociedades latinoamericanas.

La gran delegación de jóvenes viajará a Chulumani, allí permanecerá hasta el miércoles, luego retorna a La Paz para presentarse en iglesias y para el cuerpo diplomático acreditado en Bolivia.