La agenda boliviano-peruana

El trabajo para consolidar la integración boliviano-peruana avanza con la preparación de una amplia agenda conjunta que paso a paso intenta despejar los obstáculos. En esa línea de acción, representantes de Bolivia y Perú se reunirán mañana, jueves en Cochabamba para buscar mejores condiciones para el transporte de carga boliviana por el puerto peruano de Ilo. Se espera que se avance en las preferencias para la utilización de ese puerto. Acero, alcohol, aceite y carga en general procedente del país o con destino hacia nuestro país, ya transita por puertos peruanos y crece la utilización de Ilo.

El ministro de Obras Públicas, Milton Claros, explicó que en la reunión se tratarán temas como mejorar el control aduanero y portuario, de manera que se brinden mejores condiciones y facilidades a la carga boliviana, desde reducir aranceles hasta el incremento del volumen de carga. El puerto de Ilo tiene siete muelles y uno de ellos es administrado por la estatal Empresa Nacional de Puertos (Enapu), que en 2019 invertirá cinco millones de dólares en infraestructura, lo que permitirá darle mejores condiciones de traslado a la mercadería boliviana.

Parece que desde la reunión que sostuvieron los presidentes Evo Morales y Martín Vizcarra en la zona fronteriza de Desaguadero, se impulsó una amplia agenda de trabajo y un cronograma de reuniones de alto nivel que se desarrollarán este año, para tratar diversos temas bilaterales así como proyectos multinacionales.

En la agenda se encuentra el ferrocarril internacional que una el océano Pacífico con el Atlántico, mediante los puertos de Ilo en Perú con Santos en Brasil. Este proyecto, impulsado por Bolivia, tiene el respaldo de varios países latinoamericanos además de europeos que se interesan en la financiación y construcción.

Pero fundamentalmente estos contactos tienen que servir para buscar cada vez un mayor acercamiento y complementación entre Bolivia y Perú, no solamente por temas de estructuras y proyectos binacionales, sino que tiene que abordarse los temas prioritarios de crucial importancia.

No debe perderse de vista que Bolivia cuenta con una zona franca con acceso al mar por 99 años, concedida por Perú en el puerto de Ilo, para que nuestro país pueda construir la infraestructura necesaria que haga posible convertir a ese puerto en una zona industrial, comercial y de turismo, con facilidades reales, concretas y prácticas para un libre tránsito y una administración autónoma.

Recordemos que esa es la esencia del acuerdo que ratificaron los Presidentes de Bolivia, Evo Morales y de Perú, Alan García, mediante un protocolo complementario al acuerdo que permitió la cesión de la zona conocida como «Bolivia-mar» en 1992. Los anteriores mandatarios peruanos también se mostraron proclives a impulsar el proyecto.

La Zona Franca Industrial y Económica Especial a favor de Bolivia, aunque no tendrá soberanía, podrá administrarse bajo normas bolivianas, de manera que podrán instalarse industrias capaces de producir productos, tanto para la exportación como para el consumo interno, sin que se tengan que pagar gravámenes a Perú.

Aunque hasta la fecha no se ha observado avances en cuanto a hacer realidad la zona franca de Ilo, no se debe perder la esperanza de que en algún momento los gobiernos de Bolivia y Perú asuman el proyecto en forma efectiva.