La caja de Pandora incomoda a Evo, Romero y Rodríguez

Dr. DAEN Wenceslao Jáuregui

Las declaraciones del excoronel de Policía Gonzalo Felipe Medina, que de algún modo pretende involucrar o dar «una señal de lo que podría hablar más adelante como medida de protección, por si acaso», mereció la inmediata respuesta del presidente Evo Morales, del ministro Carlos Romero y del expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé, quienes arguyeron que el ahora procesado por nexos con el narcotraficante Pedro Montenegro, no fue abogado de ellos.

La sospecha de que aún el exdirector de la Felcc tiene influencia en círculos especiales, es que, en lugar de ser detenido preventivo en una penitenciaria, hayan sido acogidos, dizque, en celdas de la Felcc para que «cumplan detención preventiva». Ni duda quepa que Medina hace conocer a la opinión pública que el Ministro de Gobierno tendría algo que ver con su designación en Santa Cruz.

¿Qué intenta Medina al pasar de la defensa a la contraofensiva?

Decir que fue abogado del Jefe de Estado y del expresidente Rodríguez Veltzé, no parece solo altanería ni sinvergüencería, sino una advertencia.

Imagínense, de acuerdo a sus declaraciones, no solo tenía vara alta en la Policía sino da a entender que gozaba de gran acercamiento con la clase política, cuyas decisiones las cumplen con supina obediencia los Ministros.

El desmentido del presidente Evo Morales Ayma, Carlos Romero y Rodríguez Veltzé, provoca en la opinión publica cierta duda, razonable o no, pero duda.

Acaso Medina está sugiriendo, por no decir planteando, que si lo remiten a la cárcel de Palmasola u a otra penitenciaria para que cumpla detención preventiva, él hablará.

Para que el colectivo social no quede pendiente de lo que surgirá de la caja de Pandora, el ministro Romero debe aclarar los motivos por los que en la Felcc Medina y Moreira están «arrestados» y no detenidos.

Desde cuándo los detenidos preventivos, se salen de la órbita jurisdiccional y mandato de juez competente, aquí no cabe indicar que fueron algunos policías, de bajo rango, los que se hubieran dado a la tarea de «proteger» a sus superiores que ahora están en situación de procesados, el pueblo no es ingenuo, sabe quién ordena en cuanto a régimen interno.

Que si fue o no Medina abogado de Evo y Rodríguez no es relevante, pero si incomodó políticamente y los pone en la zaga de la autodefensa, porque como en el ajedrez, el excoronel dado de baja, puso en jaque a los políticos, la población absorta espera que el mate de los dignatarios de Estado sea con una movida inteligente. Solo así se podrá creer que la investigación avanzará de lo contrario todo privilegio a los procesados, tendrá la repulsa de los bolivianos.