La demanda marítima tocó fondo

Cómo íbamos a pensar siquiera que no se admita algún concepto de los alegatos de Bolivia, la Corte Internacional de Justicia de La Haya a develado que la presentación de la demanda, por el derecho que asiste a los bolivianos de libre y soberano acceso al océano Pacífico sin compensación, adolecía de un correcto criterio jurídico y no se consideró en la misma basta jurisprudencia sobre las decisiones que se adopta en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que son de carácter pacífico para controversias entre Estados.

Lo que afecta y afectará a las nuevas generaciones, para enfocar alguna nueva acción ante estrados internacionales, es que en la sentencia se citaron, entre otros puntos, los artículos de la Carta de Naciones Unidas y Resoluciones de la Organización de Estados Americanos (OEA), que indican que los conflictos internacionales entre Estados deben ser solucionados de manera pacífica, estos “argumentos” también fueron desestimados por la Corte, “por no ser vinculantes”.

Dios libre a las nuevas generaciones de no volver a caer en las tentaciones de partidizar el objetivo nacional de retornar con plena soberanía a las costas del Pacífico.

Es muy grave lo acontecido, 12 de los Tribunos contra 3 disidentes, fue catastrófico para Bolivia.

Los slogans de que “La Haya nos iba a devolver el mar”, “que cada día estamos más cerca de las costas al Pacífico”, etc., resultaron vanidosos, un “saludo a la bandera”, como sostienen analistas y políticos con visión altruista.

Intentar volcar la tortilla, con eso de indicar que “se tiene que dialogar” en vista que la CIJ no obligó a negociar de buena fe a Chile sobre el injusto enclaustramiento marítimo de Bolivia, resulta irónico.

Lo que corresponde es que los exmandatarios, el equipo de abogados extranjeros y de Bolivia, así como los “asesores del Presidente”, asuman su responsabilidad, digan qué es lo que se intentaba negociar, ¿territorio nacional, gas, aguas dulces?

Para que no se cometa nuevos errores, será de mucho interés nacional el que se haga conocer cuál era la intención al convocar a “negociar” de buena fe a Chile.

Algunos medios televisivos de Bolivia antes de la sentencia hacían sondeos de opinión en Santa Cruz, Cochabamba y en La Paz, sobre si el pueblo estaba de acuerdo en alguna clase de compensación, trueque, por un corredor que otorgaría Chile, la respuesta fue de rotundo rechazo a un nuevo despojo.

Por tanto, es imprescindible saber los motivos por los que se colocó la palabra “negociar” en la demanda y específicamente en el Petitorio de la misma.