La industrialización del salar de Uyuni

El gobierno inaugurara este domingo la primera fase del proyecto de industrialización del litio del salar de Uyuni, después de doce años de incertidumbre y decisiones volubles que comenzaron por pretender utilizar tecnología propia y derivaron en pedir ayuda a empresas y gobiernos extranjeros. En un informe se afirma que el presidente Evo Morales considera que la industrialización de los recursos del salar de Uyuni avanza a paso firme, al anunciar que hoy se pondrá en marcha la primera planta industrial para producir a gran escala el fertilizante cloruro de potasio.

De acuerdo a los informes oficiales se trata de la tercera fábrica más grande construida en la región y forma parte de la estrategia boliviana para la industrialización del litio. La planta industrial de cloruro de potasio costó más de 180 millones de dólares, producirá alrededor de 350 mil toneladas anuales y generará 210 empleos directos y más de dos mil empleos indirectos, según datos de Yacimientos del Litio Bolivianos. La producción de fertilizantes tiene en Brasil un mercado de exportación asegurado hasta el 2019, después de garantizar la demanda interna. Pero como muchos de los proyectos nacionales en los que la transparencia no es una de sus cualidades, el gerente de Yacimientos de Litio Boliviano (YLB), Juan Carlos Montenegro, decidió mantener en reserva los precios de la futura venta de cloruro de potasio al Brasil aunque señaló que existen contratos y que estos estarían para la firma. Información sobre los costos de producción y los precios de venta son datos imprescindibles que el país tiene que conocer.

El país ha perdido más de una década divagando y conversando con por los menos media docena de países a los que les ofreció la posibilidad de firmar contratos. Las oportunidades perdidas rara vez se las recuperan. Un ejemplo concreto es el precio de la tonelada métrica de cloruro de potasio que hace diez años costaba 872 dólares. Actualmente, según se indicó, se cotiza en 216 dólares de acuerdo con estimaciones del portal IndexMundi. El precio de referencia corresponde a febrero pasado y fue cotizado en Vancouver, Canadá.

El rezago en el proyecto del litio ha ocasionado que otros países productores se adelanten copando mercados y aumentando su producción. Hoy los requerimientos son mayores, ya que el litio se emplea en diversos productos de alta tecnología, pero también la oferta ha crecido, razón por la que los precios han descendido. Autoridades de YLB consideraron que la tecnología, el tipo de baterías y la rentabilidad del proyecto inclinaron la balanza a favor de una transnacional alemana. La firma de litio estatal creada por una ley en abril de 2017 tiene planeado convertirse este año en una corporación con al menos dos subsidiarias y con AC Systems conformará una empresa mixta en la que el Estado tendrá la participación mayoritaria del 51%.

En todo este tiempo perdido, Chile y Argentina avanzan aceleradamente en la producción de litio y se han convertido en los principales proveedores de los mercados selectivos que existen. Bolivia, que posee los depósitos de litio más grandes del planeta, continúa en el camino, como ya ha ocurrido con otros proyectos que mostraron los deficientes métodos escogidos, como los contratos para la explotación de El Mutún, que terminaron en una mini acería que todavía está en proyecto. Pero el hecho concreto es que, finalmente, el gobierno eligió a la firma alemana AC Systems, como socia para comenzar la industrialización del litio boliviano, para que instale la planta de fabricación de baterías que serían exportadas a Europa, principalmente al sector automotriz. Hoy lo que se inaugura es una planta de fertilizantes.