La libertad de expresión

Mucha gente no aprecia lo que tiene hasta que lo pierde. La falta de oxígeno sólo se sufre cuando comienza la asfixia y solamente entonces se aprecia el valor del aire. En Bolivia, en la última década se ha retrocedido en el respeto a la libertad de expresión, que se la ha tratado como un problema entre periodistas, medios de comunicación y el Gobierno. Todavía no se siente la asfixia de la falta de información, porque los medios y los periodistas se esfuerzan en mantener informada a la población.

Es necesario comprender que la información oportuna y sin cernidores, permite que la gente se forme opinión, participe, genere y transmita ideas, inquietudes, reclame sus derechos y defienda sus libertades. Por ello es que a radios, periódicos, televisoras y al Internet se los denomina medios, pues son los que hacen circular esas informaciones e ideas de la gente, en un campo donde los medios de comunicación funcionan como una herramienta esencial. Lamentablemente, en la actual administración se han puesto en vigencia una serie de medidas restrictivas, camufladas en varias normas, como la ley contra la discriminación o la ley electoral.

Organismos internacionales de medios de comunicación, la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), Asociación de Periodistas de La Paz (APLP) y asociaciones de otras ciudades y departamentos, denunciaron que «el gobierno ejerce políticas de asfixia económica contra los medios y periodistas». Esta vez la reacción generalizada responde a una nueva medida perjudicial para los periódicos, contenida en el Proyecto de abreviación procesal penal, aprobado por el Senado y que se encuentra en tratamiento en la Cámara de Diputados, por el que se crea un Sistema Informático de Gestión de Causas que reemplazará a las comunicaciones judiciales que hoy se imprimen y difunden en los medios escritos. De esta manera los edictos que publican los diarios serán reemplazados por información digital. La Asociación Nacional de la Prensa de Bolivia (ANP) que representa a los medios impresos alertó «que la medida representa otro golpe financiero al sector».

Anteriormente se emitió otra disposición para que los medios de comunicación publiquen la propaganda de los partidos en la campaña electoral en forma gratuita, además de que se obliga a los medios a difundir los mensajes presidenciales sin costo. A la discriminación en la publicidad estatal se suman varias otras determinaciones que asfixian a los medios de comunicación. Precisamente el último informe del organismo internacional (Reporteros Sin fronteras (RSF) señala que Bolivia, a nivel de Sudamérica, se encuentra en los niveles más bajos de respeto a la libertad de prensa. En el estudio Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2019, advierte que el Gobierno cumple el modelo cubano con el control de la información y autocensura.

El informe de la entidad internacional hace énfasis en la situación difícil de la libertad de prensa en Nicaragua, Venezuela y Cuba. En cuanto a nuestro país, el informe de RSF señala que la situación no es menos alarmante y que «siguiendo el modelo cubano, el gobierno del presidente Evo Morales, en el poder desde 2006, controla la información, censura y hace callar a las voces más críticas del país, lo que genera una fuerte autocensura entre los periodistas».

De acuerdo a la clasificación sobre libertad de expresión de Reporteros Sin fronteras, Bolivia se ubica en el puesto 113, de 180 países analizados, tres más abajo que el año pasado, cuando estaba en el número 110. Los países mejor ubicados de la región son Uruguay (en el puesto 19), Surinam (20) y Chile (46). Bolivia solo supera a Venezuela, afectada por el régimen de Nicolás Maduro, y a Colombia, donde grupos de narcotraficantes y paramilitares amenazan a los periodistas en diversas regiones.