La noche de los encuestadores miopes

Dr. DAEN. Wenceslao Jáuregui

Por qué, a un año de las elecciones del 2019, sin control en torno a imparcialidad, ética y realidad nacional, se presentaron “encuestadores” que más parece que salieron en noche de eclipse de luna que no les permitió ver que delante suyo tienen a un pueblo que detesta ser engañado y peor, no acepta ser tomado como peón de ajedrez, de intereses exclusivamente monetarios y avizora total falta de honestidad y transparencia en las “encuestas” presidenciales.

Por metodología, las “denominadas encuestas sobre intención de voto”, a más de 385 días de las convocadas elecciones presidenciales, no tienen valor, peor si no demostraron muestreo de lugares a encuestados, cuándo fue, cuánto cobraron, a quiénes encuestaron, quiénes fiscalizaron los muestreos y si tienen declarados a Impuestos Nacionales lo cobrado. Cómo demostrarían se hubiera encuestado al sector campesino indígena, a los que no tienen empleo, gremialistas, empresarios, del área rural y del radio urbano, de dónde sacan datos perversos para anular a candidatos que tienen estructura política partidaria y que podrían poner freno al candidato oficial.

Con qué seguridad de respaldo de los ciudadanos sin militancia política, social obrero, se podría hacer escalar posiciones electorales, por los “encuestadores”, a quien consideran “opositor”, acaso no existen otros “opositores” con carisma y apoyo en el área rural y en el sector urbano.

Un expresidente en declaraciones públicas registradas en libros de política señaló “No obstante haber sido cuatro veces Presidente de Bolivia, la realidad es que el pueblo aún no me conoce, habiendo efectuado la Reforma Agraria, en el sector campesino indígena he tardado 12 años, para que mi nombre, por las obras que hice, conozcan pero no fue posible”.

Entonces cómo así -según los “encuestadores”-, ¿podría tener aceptación quien ni siquiera por casualidad fue a entrega de obras en el área campesino, indígena y laboral?

Dirigentes campesinos afirmaron, los “encuestadores” en noche oscura estuvieron miopes de la realidad boliviana.

¿Cuál es la tendencia y objetivo de las agencias “encuestadoras” que se adelantaron más de doce meses a las elecciones generales del 2019? Inducir al electorado a creer que no se tiene más de dos opciones en la mesa de cacho donde de un momento a otro, puede haber “dormida de mano” de un tercero o cuarto.

¿Los directivos de agencias, empresas, encuestadoras, serán procesados por el Ministerio Público por atentar contra el colectivo social con actitudes inescrupulosas? ¿Está complicado el Tribunal Supremo Electoral, al permitir semejante accionar contra el derecho de conciencia de los ciudadanos, al callar sobre esa impostura violatoria al derecho de la población de elegir sin presiones psicológicas?

La reacción de los bolivianos será, con seguridad, otorgar su voto a quienes “los encuestadores”, pagados, digitados, los embolsaron haciéndolos desaparecer de sus “encuestas” efectuada en una noche de eclipse de luna.