La oposición se hace Harakiri

Dr. DAEN Wenceslao Jáuregui

El gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, quizá admitiendo su fracaso electoral para el 2019, optó por decir que invitaría a Carlos Mesa para que sea candidato de los Demócratas, por la bandera verde y blanco.

Cayó en la trampa elaborada, desde hace varios meses, por estrategas del Gobierno que pre fabricaron un candidato funcional a sus intereses electorales para una contienda electoral “democrática”, ante el consenso internacional, toda vez que se sospechó que los opositores habrían decidido abstenerse, como en el caso de Venezuela, de intervenir en elecciones, por la postulación de Morales.

La estrategia, para hacer crecer a un supuesto opositor que decía no iba a candidatear pero insinuaba se le eche el sombrero, iba al unísono de lo que decían Morales y García Linera.

¿Qué actitudes evidenció se prefabricaba un candidato opositor? las declaraciones de la exministra de Comunicación y actual directora de la editorial del Estado, Amanda Dávila, que aseguraba que Mesa no debía ser encarcelado, ni ahora ni después y las declaraciones de senadores del MAS, incluido el Presidente de esa Cámara, que afirmaron que el proceso se “podría dar dentro de cuatro años” y “que no debía preocuparse, que podía nomas candidatear”. Senadores y diputados oficialistas ingresaron en juicios de valor, por tanto no deben intervenir si el caso de juicio de responsabilidades fuera remitido a la Asamblea Legislativa.

Para analistas políticos no pasó desapercibida la actitud de los senadores masistas, la sospecha se acentuó, pues Quiborax es caso cerrado, el Estado pagó 42.6 millones de dólares a la empresa chilena.

¿Quién se llevó más comisiones y cómo fue la repartija?, es tema aparte.

Los estrategas lograron colocar en primeros títulos al supuesto opositor, que de pronto dio a entender que “la oposición debe unirse para enfrentarse a la postulación de Morales”. Pidió a los opositores unirse en torno al 21F.

No es una contradicción, es un caso acordado, señalaron politólogos.

Costas, Doria Medina, deben estar arrepentidos al haber propiciado, a través de diputados y senadores, el accionar del exgobernante. Los que se dieron cuenta que estaban por ser utilizados “por apetitos personales” fueron los dirigentes de las Plataformas y Colectivos Sociales, que le dijeron NO al gobierno y rechazaron al candidato funcional.