La Paz pretende acabar con la maraña de peligrosos cables que afean la ciudad

Una norma aprobada ayer por la Alcaldía de La Paz pretende acabar con la maraña de cables en sus calles, que además de afear la ciudad, representa un peligro por caídas en la vía e incendios.

Más de la mitad de los cables que cruzan las calles del centro paceño están inservibles, pero afean los edificios históricos, y en el conjunto de la urbe andina estos tendidos suponen un riesgo para los ciudadanos por el mal estado del cableado eléctrico, según un reporte de la Alcaldía.

El alcalde de La Paz, Luis Revilla, aprobó este miércoles el reglamento de una ley de ordenamiento del cableado urbano, que prevé enterrar los cables para “evitar la contaminación visual y dar más seguridad a la gente”.

Una comisión entre empresas de servicios, como eléctricas y de telecomunicaciones, y autoridades municipales coordinará la retirada del cableado en desuso y el soterramiento del que está en funcionamiento, de acuerdo con el Gobierno municipal.

El centro de la capital administrativa de Bolivia, que tiene unos 900.000 habitantes, presenta el mayor problema, porque al menos el 50 por ciento del cableado está en desuso.

“Estos tendidos deterioran el paisaje y la estética urbana y se constituyen en un riesgo para la ciudadanía, ya que los cables pueden caer ante ventiscas o incendiarse”, advirtió la Alcaldía.

“No es de la noche a la mañana, sino una tarea que se la debe iniciar ahora y que en unos años nos dará los resultados que estamos esperando”, argumentó el alcalde.

La previsión es que en dos meses comience la retirada de cables y en 2019 las empresas inicien el soterramiento.