La Policía desarticula red que buscaba traficar armas hacia Brasil

EFE

La Policía Boliviana desarticuló una organización criminal integrada por siete personas, incluidos un brasileño, un paraguayo y un militar boliviano del servicio pasivo, que colectaban armas para enviarlas ilegalmente a Brasil, informó ayer el ministro de Gobierno, Carlos Romero.

“Se trata de una colecta de armas largas y cortas, utilizando dos procedimientos, uno el robo de armas y dos, de compra de armas de un proveedor, en el caso de robo se trata de un súbdito boliviano identificado como Franz Flores Tejada, y en el caso del proveedor de armas, por vía de la comercialización interna se trata de Víctor Trujillo Corrales, suboficial de Ejercito del servicio pasivo”, acotó Romero.

Los siete detenidos y el armamento confiscado fueron presentados ante los medios en la ciudad oriental de Santa Cruz por Romero y el subcomandante de la Policía cruceña, el coronel Igor Echegaray.

Inicialmente se pensó que la organización colectaba el armamento “para perpetrar atracos” en Santa Cruz, señaló Romero.

“Sin embargo, de acuerdo a investigaciones de las últimas horas, se ha podido establecer que esta colecta de armas y proyectiles estaba fundamentalmente dirigida a una comercialización externa por la vía de los mercados ilegales con destino a organizaciones criminales que operan en Brasil”, sostuvo la autoridad.

Según el ministro, para obtener las armas, la organización perpetraba robos pero también las compraba a un proveedor, que era un suboficial del Ejército boliviano del servicio pasivo.

Romero explicó que Trujillo Corrales estaba a cargo de la armería e incluso proveyó arsenal antiaéreo.

Informó que la Policía realizó operativos junto a Flores Tejada y Trujillo Corrales, para aprehender a las otras cinco personas involucradas en ese hecho delictivo.

El Ministro de Gobierno detalló que entre los detenidos está un exreo identificado como Marco Antonio Pórcel, con antecedentes criminales por tráfico de armas.

Las operaciones estuvieron a cargo del Centro Especial de Investigaciones Policiales (CEIP), explicó por su parte Echegaray.

El jefe policial detalló que se logró confiscar once armas, entre pistolas, revólveres y metralletas, y también “munición antiaérea”.

Agregó que entre más de un centenar de municiones recolectadas se encontraron balas de calibre de 7,5 milímetros, que pueden penetrar chalecos antibalas y cascos de seguridad, lo que podría deducir que serían utilizadas contra policías en ilícitos como atracos o tráfico de drogas.

Señaló que las investigaciones policiales en torno a este caso continúan y destacó que algunos de los detenidos “ya tienen antecedentes por el tema de armas”.