La Revolución del 16 de julio

La Paz recuerda los 209 años de la Revolución del 16 de julio de 1809, en la que don Pedro Domingo Murillo, junto a un grupo de patriotas amantes de la libertad, propuso al pueblo paceño, y aprobó, el primer estatuto constituyente de la independencia en el continente americano. La proclama de la Junta Tuitiva es un documento inapelable que demuestra que se trató del primer grito libertario que sembró la semilla de la libertad consolidada en una larga guerra que terminó en 1825, con la creación de la República de Bolivia.

“Hasta aquí hemos tolerado una especie de destierro en el seno mismo de nuestra patria; hemos visto con indiferencia, por más de tres siglos, sometida nuestra primitiva libertad, al despotismo y tiranía de un usurpador injusto, que degradándonos de la especie humana, nos ha reputado por salvajes y mirado como esclavos…” Estas son las primeras expresiones selladas en la proclama, documento histórico que íntegramente se lo puede ver en el portal digital del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz.

Se trata de una proclama que establece un nuevo gobierno, con un estatuto constitucional y normas básicas dirigidas a organizar a un país. No otra cosa significa los siguientes conceptos de la proclama: “Ya es tiempo de organizar un sistema de nuevo gobierno, fundado en los intereses de nuestra patria, altamente deprimida por la bastarda política de Madrid. Ya es tiempo, en fin, de levantar el estandarte de la libertad en estas desgraciadas colonias, adquiridas sin el menor título y conservadas con la mayor injusticia y tiranía…”

El movimiento no solamente fue retórico, el día 16 de julio de 1809 se tomó el Gobierno, se llamó a Cabildo, el que, entre otras determinaciones, resuelve aplicar las medidas planificadas ya desde el movimiento de 1805, cuando fue apresado Murillo, y liberado después de un juicio. Se logró la renuncia del Gobernador, Renuncia del obispo y el cambio de las autoridades españolas por patriotas; también se determinó la suspensión de las alcabalas (impuestos) a los campesinos.

El día 19 se decreta la igualdad del pueblo: “ya no hay eso de pueblo bajo o pueblo alto, todos son iguales”. Primera ley antidiscriminatoria del continente. El día 20 de julio de 1809 se queman los papeles de las deudas al rey. El Día 21 de julio se Emite el Estatuto Constitucional (primera Constitución de América), que entre otros dispone lo siguiente: Prohibición de enviar las recaudaciones al Rey, destinando esos dineros “para atender las necesidades presentes de la Patria.

Convoca al Congreso Representativo de los Derechos del Pueblo (con) un indio noble de cada Partido…” Ese fue el primer parlamento que incluye a un indígena. El día 22 de julio de se crea el Primer Ejército Libertador de América Hispana, se nombró Comandante a Don Pedro Domingo Murillo. Esa fecha marca la creación del Ejército Boliviano. La tropa, alcanza a un Total de 980 soldados, lastimosamente precariamente dotados con fusiles, muchos que no tenían llave. Contaban con 11 cañones y 2 morteretes; algunos inútiles, y las más están desmontadas.

El día 30 de julio de 1809 se nombran a la Virgen del Carmen “Patrona de las Armas” del Ejército Revolucionario, invistiendo a ella y al niño con el Tricornio y el Bastón de mando, emblemas de la nueva República. Ese ejército enarboló la primera bandera rojo punzó y verde esmeralda, creada en 1805, y que sirvió como distintivo de las tropas y caballería patriotas. La Bandera del Ejército fue la adoptada por los revolucionaros con los colores de la Logia Patriótica que los acogió.

Día 24 de julio de 1809 se crea la Junta Tuitiva de los Derechos del Pueblo, con Gobierno Propio de mestizos, indígenas, criollos, y españoles patriotas. Don Pedro Domingo Murillo fue elegido su Presidente, fue el primer Presidente de la América Hispana, y fue elegido por el pueblo a través de la Junta Tuitiva.

La Junta Tuitiva organiza cinco departamentos a manera de ministerios: siendo estos: de Gobierno, de Guerra, de Gracia y Justicia, de Culto y de Hacienda. El día 27 de julio de 1809 se emite la Proclama de la Junta Tuitiva, la primera de la América Hispana, que constituye la Declaración de la Independencia y que acaba con la dependencia española.

El gobierno independiente sobrevivió hasta octubre, cuando las tropas españolas al mando de José Manuel de Goyeneche vinieron de Puno con el fin de sofocar la revolución, con un ejército de 5.000 hombres. Murillo, con 1.000 patriotas, tuvo valor de presentarle batalla en Chacaltaya (25 de octubre de 1809). Vencido, se retiró al valle de Zongo, donde finalmente fue hecho prisionero. Murillo intentó escapar, pero fue nuevamente capturado y llevado a la horca junto a otros patriotas el 29 de enero de 1810. Antes de su ejecución pronunció la célebre sentencia que después de 209 años todavía repercute en el continente: “Compatriotas, yo muero, pero la tea que dejo encendida nadie la podrá apagar, ¡viva la libertad!”.