Lapsus linguae del Comandante Policial

Felipe A. Quiroga

El comandante general de la Policía Nacional, Gral. Faustino Mendoza, es posible se hubiera referido al apoyo “voluntario” de 37 uniformados que están destinados en los Comandos Departamentales y obedecen en línea vertical lo que les ordenan y no precisamente a 37.000 efectivos, administrativos, que además no estaban el momento en que lanzaba su speach a favor del “Proceso de Cambio”.

Se advierte que el citado policía olvida que “las Fuerzas Armadas y la Policía no deliberan, obedecen”, por tanto, estaba por demás su alocución. Por protocolo podía dar lectura a los beneficios que el Estado otorgo a dicha institución, en consecuencia agradecer al Gobierno y no inmiscuirse en un plan político.

En las redes sociales, los comentaristas, sobre el trabajo de algunos oficiales del verde olivo, deberían esperar que el Gral. Mendoza aclare si estaba en un momento de inspiración para seguir en el cargo o alguien de la “derecha imperialista del Norte” en forma malintencionada le asesoró para que diga lo que dijo e involucró a 36.963 ciudadanos en uniforme que no estaban presentes y que posiblemente se hayan sentido ofendidos porque se los considere personas sin derechos y el comandante Mendoza, advertido de esa falencia, los tuvo que representar.

Con poder especial o sin él, le “chantó nomás” y muchos de los señalados como sus seguidores con el “Proceso de Cambio”, deben estar preguntando si fue un lapsus linguae de su Comandante o las redes sociales le indilgaron más de lo que él hubiera intentado decir con referencia a oficiales en funciones de mando, que deben obediencia al Gobierno por los beneficios que logro “en poco tiempo” la institución del orden.

Bueno, en la viña del Señor, cuando alguien se siente afortunado por el cargo que ejerce, está clarísimo que eleva la voz, se fricciona las manos y discurse a como dé lugar para impresionar a los convidados al acto, entre ellos al Presidente del Estado Plurinacional que con humildad, reiteradas veces, señaló “no es con plata de Evo o de García Linera atender las prioridades de los guardianes del orden interno, sino del Estado, de los contribuyentes, del pueblo boliviano”.

El Gral. Mendoza debería tomar muy en cuenta las expresiones del Primer Mandatario.