Las ventajas del diálogo

El Órgano Legislativo junto a la Vicepresidencia del Estado negocian con las autoridades y dirigentes de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) una solución a uno de los conflictos sociales más delicados que este año enfrenta el Gobierno, en el que confluyen las necesidades presupuestarias de las casas de estudios superiores, las ansias de superación de los estudiantes que ya no se contentan con promesas y parches, con las limitaciones del Tesoro estatal y negativa del Gobierno a atender las demandas, para lo cual utiliza la fuerza pública que muchas veces deriva en excesos.

El Gobierno desató una campaña mediática para desacreditar a la UPEA, entre otras cosas, señalando que es la universidad que más docentes tiene en relación a los alumnos, y que el presupuesto se gasta en todo menos en los universitarios, en una clara intención de desorientar y dividir al movimiento estudiantil. Paralelamente la Vicepresidencia y las cámaras de Diputados y Senadores lograron persuadir a los dirigentes a iniciar el diálogo en busca de soluciones, efectuando un planteamiento concreto en relación al presupuesto.

Pero el ambiente universitario está tenso por todas las maniobras política del Gobierno para dividir al movimiento estudiantil, negociando con grupos proclives al oficialismo. En ese escenario era muy difícil avanzar, de manera que la última asamblea de docentes y estudiantes rechazó las propuestas del Gobierno, de todas maneras, se autorizó acudir al diálogo y escuchar las propuestas para luego ser analizadas en otra asamblea.

En ese ambiente, representantes de la UPEA reiniciaron el diálogo con las autoridades del Ejecutivo y la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP). La reunión se efectuó en la Vicepresidencia del Estado, con la asistencia de varios ministros y los presidentes de las dos cámaras legislativas. El presidente del Senado Alberto Gonzales recordó que en la primera reunión se expuso ante las autoridades de la UPEA algunas propuestas, la posibilidad de avanzar en una mesa técnica en la que se pueda sondear, evaluar y hacer todos los esfuerzos posibles para ver cómo se podría mejorar las expectativas de la UPEA, sin afectar a otras instancias, otras instituciones u otras universidades, en particular.

El legislador explicó que otro elemento que se analizará en ese encuentro es que esa casa de estudios superiores tenga “otras fuentes” de ingresos para garantizar los recursos que necesita para su funcionamiento. Por su parte, el ministro de la Presidencia, Alfredo Rada, dijo a los medios que se reanudará el diálogo con la UPEA en base a dos puntos: resolver el tema presupuestario sin afectar a otros sectores y acordar medidas para incrementar la calidad educativa.

Los estudiantes habían planteado la inclusión de otros temas que no fueron tomados en cuenta por el gobierno, entre ellos, las renuncias de por lo menos dos ministros y el comandante de la Policía, además de una amplia investigación de los responsables de la muerte del universitario durante la represión policial. Pese a que no se consideran esos puntos, la representación de la UPEA aceptó ir al diálogo en busca de soluciones, aunque sin resignar su voluntad y decisión de lograr el esclarecimiento de la muerte del universitario Jonathan Quispe Vila y establecer responsabilidad de autores intelectuales y materiales.

Lo más importante de esta coyuntura radica en que se retomó la senda del diálogo, y en ese marco es posible alcanzar acuerdos, buscar mecanismos de compensación económica, optimización de las asignaciones presupuestarias y devolver la normalidad a una universidad y a una ciudad que se han visto conmocionadas por una actualización policial desmedida, frente a un problema que pudo solucionarse sin que la sangre riegue la conciencia de los responsables de garantizar la seguridad ciudadana.