Licencias de funcionamiento y fármacos falsificados

Dr. Wilber Cabrera Ríos

Es inaudito que autoridades del sector salud se rasguen las vestiduras al haberse denunciado que en Bolivia, en varios departamentos, se expendía fármacos, medicinas, cápsulas, tabletas, falsificados y en lugares que no tenían autorización para venderlos.

En Bolivia, los Municipios, Servicio de Impuestos Nacionales, el Ministerio de Salud, otorgan licencias de funcionamiento para actividades lícitas especificando el rubro en que los solicitantes o personeros legales de las empresas deben accionar.

Hasta hace unos diez años, toda clase de fármacos, sueros, etc., solo se podía vender en farmacias acreditadas con licencia de funcionamiento para dicho fin.

Al presente se denunció que hasta en garajes, librerías, la Uyustus, los comerciantes vendían fármacos, medicamentos, sin autorización alguna menos tener licencia de funcionamiento para dicho cometido.

Corresponde a las autoridades Municipales, Aduaneras, del Servicio de Impuestos Nacionales, Policía Nacional y Sedes del Ministerio de Salud, instruir la confiscación de medicamentos que se expenden en dichos lugares, que no son farmacias menos están atendidos por farmacéuticos con título en provisión nacional y la inmediata aprehensión de los propietarios de locales, distribuidores ilegales de medicamentos, poniéndolos a disposición del Ministerio Público para que en defensa de la salud pública, se inicie, investigue y se remita ante un juez cautelar a los aprehendidos.

Es increíble se haya llegado a extremos en los cuales la vida no vale nada para los inescrupulosos comerciantes, que sin título de farmacéutico, instalaron puestos de venta de medicamentos adulterados, falsificados.

Por lo expuesto, dichas autoridades deben determinar medidas enérgicas para que se detenga a quienes atentan contra la salud pública.