¿Liquidación de Unasur?

Parece que bajo la presidencia pro témpore de Bolivia se sellará el fin de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), frente al inminente cierre de operaciones y liquidación por la crisis financiera en el seno de ese organismo, debido a que los grandes socios dejaron de enviaron sus contribuciones económicas, mientras seis países decidieron abandonar el bloque hasta que se garantice “el funcionamiento adecuado”, hecho que ya parece imposible por la ideologización política de tendencia antidemocrática, en la que se sumergió el organismo.

Unasur quedó en riesgo de disolución desde hace más de un año, pero la debacle se precipitó cuando Bolivia asumió la presidencia pro témpore, recibiendo una comunicación de seis países que decidieron abandonar el bloque. “Los países firmantes han decidido no participar en las distintas instancias de Unasur a partir de la fecha, hasta tanto no se produzcan resultados concretos en el curso de las próximas semanas que garanticen el funcionamiento adecuado de la organización”, señala el texto de una carta que Argentina, Brasil, Perú, Paraguay, Colombia y Chile enviaron a la cancillería de Bolivia.

La posibilidad de recomponer a la organización se aleja cada vez más por las distancias ideológicas que separan a los países miembros, a lo que se suma una insostenible crisis económica que se origina en que la mayoría de los países que componen Unasur, dejaron de efectuar sus aportes económicos. Un informe presupuestario a junio de este año del jefe de Gabinete Yuri Chillán, dirigida a la cancillería boliviana, da cuenta que la Unión de Naciones Sudamericanas va hacia el inminente cierre de operaciones y liquidación por la crisis financiera, debido a que los grandes socios dejaron de enviaron sus abonos (aportes) mensuales.
Los aportes que llegaron a la organización apenas pasan de los 222 mil dólares. Ni siquiera Venezuela -un impulsor del proyecto- hizo efectivo su aporte por la gestión de 2018. De acuerdo a informes de prensa, Unasur fijó un presupuesto de $us 9.650.767 para este año, de los cuales Argentina debía aportar $us 1.612.877; Brasil, $us 3.816.882; Chile 716.399 dólares; Colombia 1.208.679; Ecuador 336.669; Paraguay 94.933; Perú 683.124; Uruguay 112.549; y Venezuela 1.056.982 dólares. Bolivia tiene un aporte comprometido y pagado de 124.293 dólares.

En el cuadro de deudas generales, las cifras se disparan sustancialmente desde el año 2014, cuando Unasur cerró con déficit de 81.173 dólares; en 2015 con 85.230; el año 2016 la deuda subió a 4 millones; el 2017 con 8 millones 882 mil dólares, y para este año se prevé cerrar con una deuda de cerca de diez millones dólares. En total, la deuda acumulada desde la gestión 2014 hasta 2018, llegará a 23 millones 65 mil dólares.

La casa de la Unasur en Ecuador, fue inaugurada en diciembre de 2014, a un costo de 38 millones de dólares pagados en su totalidad por Ecuador, cuyo presidente Lenin Moreno ahora baraja la posibilidad de convertirlo en un museo o una casa superior de estudios, dada su proximidad al monolito “La Mitad del Mundo”, una atracción del turismo mundial en Quito. Bolivia asumió el 17 de abril el ejercicio efectivo de la presidencia pro témpore para el período 2018-2019, y de no mediar una decidida acción diplomática y política, será la que ten la que tenga que confirmar el fin de Unasur. Salvo que deje que el tiempo pase para que la próxima presidencia sea la encargada de asumir esa responsabilidad.