López Obrador esperanza para México

Lic. John Jaime Ríos Aranda

El pueblo mexicano eligió al Dr. Andrés Manuel López Obrador, como Presidente para que en la vorágine de la política nacional e internacional, demuestre su calidad humana, profesional y de estadista, máxime cuando en los Estados Unidos de Norteamérica el presidente Donald Trump, está empecinado en la construcción de un “muro” para detener la migración latinoamericana a través de la frontera mexicana.

El presidente electo, tendrá a su cargo la misión en lo político, económico, psicosocial, tecnológico, militar, de estrechar lazos de amistad con todos los latinoamericanos y constituirse en líder de solución a los requerimientos del pueblo mexicano.

No es fácil contentar a más de 129 millones de habitantes, como el que tiene México, pero es posible avanzar por el ancho camino de la democracia, para llevar adelante políticas de integración, consolidación de riquezas naturales estratégicas al servicio de su pueblo y lograr que la brecha entre pobres y ricos se acorte. El que el presidente electo López Obrador haya sido aceptado como el constructor de un nuevo México, poderoso económicamente, invulnerable psicológicamente, hace que retorne la esperanza en mejores empleos permanentes, consolidación de exportaciones favorables a la economía de sus habitantes, estandarización educativa, erradicación de enfermedades, potenciando al sector salud con incentivos, no siempre de mejores salarios a profesionales sino de dotación de instrumental médico moderno, sofisticado, altamente competitivo y de seguridad social.

Con políticas de servicio exterior que atraigan inversiones y logren exportación de productos de industria mexicana o de ensamblamiento en dicho territorio, potenciará al Estado Mexicano y volverá a ser centro vital de la independencia, libertad, soberanía y seguridad territorial sin injerencia de políticas o hegemonías ideológicas foráneas.

En tiempos no muy remotos por el recuerdo que llega a la memoria, el primer Presidente indígena en Latinoamérica, letrado, abogado, periodista, políglota, Benito Juárez, es el símbolo de la capacidad de entender el reclamo, requerimientos, de los gobernados, fue el Presidente que en esos tiempos señaló el rumbo de su comprensión a los deseos de su pueblo manifestando que “gobernará con y para el pueblo”, que gran obrador de la insurgencia indígena mestiza en toda Latinoamérica. El gran letrado, Juárez, con sus aciertos y deméritos, impulsó lo que es México.

Una otra personalidad digna de recordar es la del Subcomandante “Marcos”, con su posicionamiento en Chiapas, obrando de otra manera, pacífica, enérgica, exigiendo que el gobierno mexicano atienda a los pobres, representó la otra medalla de la cara de México que a través de su existencia también dejo que se acrecentara en determinado tiempo la pobreza extrema. El Subcomandante “Marcos” logró que el Presidente de ese entonces atienda a Chiapas, a los desposeídos, “Marcos”, así como apareció en el escenario mexicano, se fue, sin guirnaldas ni ostentación, haciéndose emblemático para el gran pueblo mexicano que seguramente, sobre todo en Chiapas, lo recordará por siempre.

El presidente electo Dr. Andrés Manuel López Obrador, tiene a su favor haber generado, en la gran mayoría de la población mexicana, certeza de que será un gobierno que atienda sugerencias, requerimientos, de sus connacionales y se constituya en esperanza cierta de un mejor estándar de bien vivir para los mexicanos, su dimensión positiva comenzó cuando designó al Dr. Jesús Seade Kuri, como su representante personal ante el Tratado de Libre Comercio Norteamericano, logrando resultados favorables a la integración económica entre Estados Unidos, Canadá y México.

En inédita actitud del pueblo mexicano, sectores de oposición y de quienes son y serán los actores de la transformación económica política social con el presidente López Obrador aceptaron y ponderaron esa designación.

Fue un anticipo de las certezas, actitudes y acciones, en bien del pueblo mexicano.