López Obrador gana la Presidencia de México y oponentes admiten la derrota

EFE

Andrés Manuel López Obrador logró una holgada victoria a la Presidencia de México, dando un histórico giro a la izquierda con más del 50 % de los votos -según los primeros datos del órgano electoral- lo que llevó a sus oponentes a admitir su derrota incluso antes de los resultados oficiales.

“Llamo a todos los mexicanos a la reconciliación y a poner por encima de los intereses personales, por legítimos que sean, el interés superior”, apuntó López Obrador en un mensaje tras declararse ganador de la contienda.

De acuerdo con una muestra de unas 7.700 actas de votación del Instituto Nacional Electoral (INE), López Obrador obtuvo entre el 53 % y el 53,8 % de los votos.

Según esos datos, el aspirante del conservador Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya, obtuvo entre el 22,1 % y el 22,8 % de los sufragios; el candidato del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI), José Antonio Meade, cosechó entre el 15,7 % y el 16,3 % de los votos, y el independiente Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”, entre el 5,3 % y el 5,5 % de los sufragios.

“No voy a decepcionar ni a traicionar al pueblo”, agregó el futuro presidente, que asumirá el cargo el 1 de diciembre, en un mensaje desde el Hotel Hilton del Centro Histórico de Ciudad de México, en el que aseguró que erradicará la corrupción y ayudará a todos, pero especialmente a los más pobres.

Unos minutos antes, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, reconoció el triunfo del líder izquierdista y dijo que se comunicó con él para felicitarlo y ofrecerle colaboración.

“Hace unos momentos me comuniqué con el ganador de la elección presidencial para expresarle mi felicitación y asegurarle que él y su equipo de trabajo contarán con la colaboración con el Gobierno de la República para realizar una transición ordenada y eficiente”, declaró en un mensaje a la nación.

Aunque López Obrador esperó a los resultados del recuento rápido, los datos de las encuestas a pie de urna ya vaticinaban un amplio triunfo del izquierdista, en consonancia con las encuestas dadas a conocer durante la campaña.

Con inusitada rapidez, Meade reconoció que las tendencias de voto en los sondeos a pie de urna no le favorecían y le deseó éxito al líder izquierdista “por el bien de México”.

“López Obrador es quien obtuvo la mayoría y tendrá la responsabilidad de conducir el Poder Ejecutivo”, dijo quien fue ministro de Hacienda y de Relaciones Exteriores durante el mandato de Enrique Peña Nieto (2012-2018).

Poco después de estas palabras salió Anaya, principal contrincante de López Obrador.

“Ninguna democracia funciona sin demócratas y, porque creo en la democracia y soy un demócrata, digo hoy ante los y las mexicanas que la información de los resultados con la que cuento me indica que la tendencia favorece a Andrés Manuel López Obrador”, remarcó Anaya poco después del cierre de urnas.

El cuarto aspirante a la Presidencia, el candidato independiente Jaime Rodríguez, quien prometió cortar la mano a los políticos corruptos e instaurar la pena de muerte en el país, de haber ganado las elecciones, también reconoció el triunfo del candidato del Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

“Esto es solo un ejercicio democrático en que los mexicanos decidieron, y si los mexicanos decidieron seguir con la pata en el pescuezo, yo lo respeto”, declaró.

Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón (2006-2012), también felicitó a López Obrador poco después del cierre de urnas por un “triunfo que marcan las tendencias”, y deseó “éxito en su gobierno por el bien de México y de todos los mexicanos”.

Zavala se separó del PAN para presentarse como candidata independiente, si bien se retiró de la carrera presidencial a mediados de la campaña en lo que consideró un “principio de congruencia y honestidad política”.

A la tercera va la vencida, y López Obrador logrará dirigir México, la segunda potencia latinoamericana, después de Brasil, tras sus derrotas en unas elecciones presidenciales en 2006 y 2012, que él atribuyó al fraude electoral.

Con este rápido reconocimiento de resultados, el cambio político a la izquierda parece que empezará de manera inmediata, si bien López Obrador no asumirá el cargo oficialmente hasta el 1 de diciembre.

Este 1 de julio estaban llamados a las urnas unos 89 millones de mexicanos para elegir a más de 3.400 cargos públicos, entre ellos el presidente, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, diputados y senadores.

El titular del INE, Lorenzo Córdova, afirmó tras el cierre de urnas que esta ha sido una “votación masiva” y una “jornada ejemplar” con incidentes “aislados” y atendidos por personal del órgano.

Según el INE, la participación fue de cerca del 63 %.