Los cocaleros de Yungas anuncian bloqueo de caminos

Tito Flores, dirigente del Consejo de Federaciones Campesinas de Los Yungas (Cofecay), anunció el bloqueo de caminos el lunes, 10 de septiembre, en exigencia del cumplimiento de su pliego petitorio de seis puntos que incluye la liberación del líder cocalero de Los Yungas Franklin Gutiérrez, la salida de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) y la renuncia del presidente Evo Morales.

El dirigente señaló que de inicio los bloqueos serán en los Yungas, pero se contactarán con otras organizaciones para cerrar carreteras en otras provincias y la sede de Gobierno.

“Estamos viendo la posibilidad de cómo cerrar todo el acceso a la ciudad de La Paz”, añadió Flores tras una reunión realizada en Villa Fátima, donde está la sede de Adepcoca.

Mientras, el secretario general de la Agraria Litoral La Asunta, Fernando Huacota, indicó que “los bloqueos serán realizados por los cocaleros fuera de la ciudad de La Paz y las mujeres de La Asunta realizarán una marcha permanente en la sede de Gobierno”.

Adelantó que uno de los puntos de bloqueo podría instalarse en Yolosita, vía Los Yungas- La Paz.

El próximo sábado, los cocaleros de Los Yungas, que llevan cuatro días en protesta en La Paz, definirán los otros sectores a bloquear.

Asimismo, Flores manifestó que se está coordinando con algunas organizaciones sociales de diferentes provincias, para la posibilidad de hacer un cerco a La Paz”.

Sin embargo, el dirigente cocalero sostuvo que “por estrategia no diremos los puntos de bloqueos”.

Demandas

Los productores de coca de los Yungas piden que las fuerzas de erradicación abandonen su territorio, la liberación de Franklin Gutiérrez, la abrogación de la Ley General de la Coca, la renuncia del presidente Evo Morales, entre otras demandas.

Los dirigentes cocaleros indicaron que se tomó la decisión de bloquear después de analizar la manipulación de la justicia respecto a Franklin Gutiérrez, quien está detenido preventivamente y la justicia postergó su audiencia de apelación, “vulnerando el debido proceso”.

Según Flores, varias organizaciones, como de Achacachi y la Universidad Pública de El Alto, están analizando sumarse a las medidas de presión.

Acotó que cada sindicato yungueño tiene como 10 representantes que pueden mantenerse al frente de las movilizaciones si es que capturan a su líder.

Continuarán erradicación

Por su parte, el Gobierno anunció que continuará con los trabajaos de erradicación en Los Yungas y en La Asunta. Negó que no se haga trabajos similares en el Chapare cochabambino.

“Nuestra estrategia de erradicación consensuada está plenamente vigente, tanto en el Trópico de Cochabamba como en Los Yungas. Hemos tenido problemas en La Asunta, pero afortunadamente no es la regla general y son excepciones”, señaló el ministro de Gobierno, Carlos Romero.

Ante el anunció de bloqueos y movilizaciones, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, consideró desatinada la decisión de los cocaleros y dijo que sus demandas son irracionales.

“No perderemos la esperanza de que en algún momento se pueda recuperar este nivel de intercambio, obviamente sobre la base del respeto a la legalidad y a la racionalidad”, acotó el Ministro de Gobierno.

“Medios pacíficos”

De otra parte, Bolivia apunta a incrementar sus niveles de erradicación de cultivos de coca en zonas no autorizadas mediante la aplicación de medios pacíficos, informó el ministro boliviano de Gobierno (Interior), Carlos Romero.

En una visita con medios de comunicación a la región del Trópico de Cochabamba (centro), Romero afirmó que en esa zona se tienen alrededor de “4.550 hectáreas erradicadas” de una meta final que cree llegará hasta fin de año a las 8.020.

El ministro aseguró que el objetivo implica que cada día se erradiquen como mínimo 50 hectáreas.

La visita se efectuó en la llamada región del Trópico de Cochabamba, una zona que abarca varias provincias del departamento cochabambino y contó con la presencia del representante en Bolivia de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC), Thierry Rostan.

Romero afirmó que la erradicación concertada de los cultivos excedentarios “está plenamente vigente”, mediante un trabajo que calificó de “concertado y pacífico” como parte de una regla general aplicada por las fuerzas de erradicación.

Actualmente, el Gobierno boliviano soporta un conflicto por la reducción de plantaciones de coca en la región occidental de los Yungas, en La Paz, donde los productores del municipio de La Asunta ha puesto resistencia.

Como resultado de aquella tensión en las últimas semanas se ha reportado la muerte de un oficial de las fuerzas de erradicación y de dos cocaleros por armas de fuego, en lo que las autoridades han asegurado han sido emboscadas y los lugareños enfrentamientos.

Esos sucesos hicieron que algunos sectores de la opinión pública del país cuestionen el nivel de fuerza que las autoridades han aplicado en la región paceña, que no ha sido a su juicio el mismo de la cochabambina.

Al respecto, Romero sostuvo que la política de reducción de cultivos de coca no distingue si es en los Yungas o en el Trópico, sino que “donde haya excedente se tiene que proceder conforme a ley”.

El ministro además destacó que en la región cochabambina se han reportado “los mayores niveles de erradicación” de la última década, basados en la “coordinación con los sindicatos” de productores de coca.

El comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) en el Chapare, Marco López, declaró a los medios que los resultados en la región tropical de Cochabamba podrían “superar la meta” de las 8.020 hectáreas erradicadas si se mantiene el nivel de las 50 diarias.

La FTC trabaja en la región con 1.200 uniformados desplegados en asentamientos humanos y al menos tres reservas naturales de la zona, incluido el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), según mencionó.

López sostuvo que el objetivo es reducir el porcentaje que la UNODC reportó que se había incrementado la coca en el Trópico de Cochabamba, en el informe de monitoreo correspondiente a 2017, presentado el mes pasado.

Esta oficina de las Naciones Unidas estableció que los cultivos de hoja de coca se incrementaron en un 6 por %, de 23.100 hectáreas en 2016 a 24.500 en 2017.

El organismo internacional indicó que el mayor porcentaje de incremento se produjo en el Trópico de Cochabamba, que concentra el 34 % de los cultivos del país, con un excedente de 1.200 hectáreas.

Bolivia tiene desde 2017 una ley que subió la superficie de cultivos legales de la planta de 12.000 a 22.000 hectáreas.