Macron reafirma su defensa al pacto iraní frente a la ofensiva de Netanyahu

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prosiguió ayer en Francia su ofensiva contra Irán sin encontrar el respaldo del presidente francés, Emmanuel Macron, contra el pacto nuclear, que este último considera mejorable pero necesario.

Netanyahu hizo escala en París en el marco de una gira europea que ayer le llevó a Berlín para reunirse con la canciller alemana, Angela Merkel, y que mañana concluirá en Londres con un encuentro con su homóloga británica, Theresa May.

En la agenda de la visita figura como tema central el pacto que limita y vigila el programa atómico iraní a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales contra Teherán, firmado en 2015 por Francia, Alemania, Reino Unido, Rusia, China y Estados Unidos y que este último abandonó en mayo.

Igualmente se abordará la actividad regional iraní, especialmente en Siria, que según Netanyahu busca formar en territorios de mayoría suní milicias chiíes que conducirán a una guerra religiosa y a la llegada de nuevos refugiados a Europa.

“He sido muy consistente en mi oposición al acuerdo porque no se puede disociar de las agresiones en la región”, dijo el primer ministro israelí, que no pidió a Macron que lo abandone convencido de que se disolverá como consecuencia de la presión económica por las sanciones estadounidenses o de negociaciones que lleven a uno nuevo.

Mientras Israel pretende obligar a la República Islámica a volver a negociarlo, Francia pide ampliarlo para abordar también su programa nuclear a partir de 2025, la actividad balística y su política de influencia regional.

“El acuerdo no es suficiente, estoy de acuerdo, pero es mejor que lo que teníamos antes. Considero que hay una escalada de la tensión recíproca e invito a todo el mundo a estabilizar la situación y a no ceder ante esta escalada, que solo llevaría al conflicto”, dijo Macron.

El presidente francés aludió tanto a la decisión de EEUU de abandonarlo como al anuncio del jefe de la Organización de Energía Atómica de la República Islámica, Alí Akbar Salehí, según el cual Irán ha iniciado los preparativos para construir centrifugadoras avanzadas en su gran planta de enriquecimiento de uranio en Natanz.

Macron no quiso interpretar esa medida, que según Salehí no viola el pacto, pero sí evidenció que “cuando decides poner fin a un acuerdo no animas a la otra parte a respetarlo”.

Netanyahu insistió en que “la mayor amenaza para el mundo es que haya armas nucleares en manos de un régimen radical islamista como el iraní”, y apuntó que “ahora es el momento de aplicar la máxima presión” sobre ese país.

Uno y otro recalcaron que esta visita se enmarca en la “profundidad histórica” de las relaciones bilaterales, que tuvieron un nuevo ejemplo con la inauguración de la temporada cultural Francia-Israel, con unos 400 actos en ambos países hasta noviembre.

Pero más allá de la convergencia cultural y en materia antiterrorista, volvieron a ser evidentes las diferencias de ambos mandatarios en temas como el palestino.

No obstante, Macron, defensor de la solución de los dos Estados, dejó claro que Francia no prevé reconocer oficialmente Palestina.

“Se percibiría como reacción a un acto unilateral que en mi opinión es un error. La experiencia ha demostrado que el unilateralismo irrespetuoso de las decisiones de otros crea violencia ¿Ayudaría a evolucionar las cosas? No más que la decisión estadounidense” de trasladar su embajada de Tel Aviv a Jerusalén, dijo.

Macron expresó además su “preocupación legítima” por el aumento de la tensión entre Gaza e Israel y recordó su condena a todo tipo de violencia contra los civiles, mientras que Netanyahu declaró que el movimiento islamista Hamás se encuentra detrás de las protestas en la frontera.

El diálogo entre ambos, según concluyeron, fue franco y productivo, y continuará con la visita que Macron se comprometió a efectuar a Israel en los próximos meses en compañía de su esposa, Brigitte.