Mbappé ante la garra charrúa

EFE

Uruguay y Francia marcarán el pistoletazo de salida de los cuartos de final en un duelo marcado por el buen estado de forma de Kylian Mbappé, que pondrá a prueba al sistema defensivo de Uruguay, el mejor del Mundial, y a la posible ausencia de Edinson Cavani, el referente charrúa en ataque.

Argentina, con un sistema caótico, fue una pista de atletismo para Mbappé, que casi él solo acabó con el combinado de Jorge Sampaoli en octavos de final. Primero, en una carrera monumental de velocista con la que provocó el penalti que abrió el partido. Después, con dos goles que enterraron al cuadro albiceleste.

Pero en cuartos Mbappé quiere más. Está en el camino hacia la gloria y parece que nadie puede frenarle. Nadie excepto Uruguay, que sólo ha recibido un gol en cuatro partidos y presentará un sistema que no beneficiará en nada a la velocidad del jugador del París Saint-Germain.

El delantero francés tendrá que enfrentarse a un equipo sólido y rocoso que consigue desquiciar a sus rivales con partidos de brega en los que apenas dejan espacios que puedan atemorizar al portero Fernando Muslera. Sin duda, será un reto para Francia pasar a la siguiente ronda ante una selección muy incómoda.

Didier Deschamps sólo tendrá una baja, la del sancionado Blaise Matuidi. Su relevo tiene tres posibles nombres: Corentin Tolisso, Steven N’Zonzi y Thomas Lemar, aunque probablemente el técnico francés elija al primero.

La de Matuidi será la única ausencia de un equipo en el que sí estará Antoine Griezmann, que vivirá un partido especial por su relación con Uruguay. El jugador del Atlético es un amante de la cultura charrúa que le inculcó en la Real Sociedad su amigo Carlos Bueno. Después, en el cuadro rojiblanco, Diego Godín mantuvo el vínculo de Griezmann con el país sudamericano.

Ambos se verán las caras sobre el terreno de juego de Nizhny Novgorod y seguro que Godín no tendrá piedad de su amigo. Su compañero Luis Suárez, en unas declaraciones previas al choque, aparcó los piropos a un lado y declaró que Griezmann no es medio uruguayo. “Es francés”, sentenció.

Con ese espíritu combativo de Suárez, Uruguay intentará volver a las semifinales que alcanzó por última vez en Sudáfrica 2010. Y, ya de paso, tener la opción de regresar a una final que no juega desde su Mundial en 1930. En el de Brasil 1950 no tuvo una final concreta. El partido decisivo, el Maracanazo, era el último de la segunda fase de grupos por el título.

Para soñar con el título, el “Maestro” Óscar Washington Tabárez repetirá la alineación que eliminó a Portugal con una excepción: la duda de Edinson Cavani, que se lesionó el gemelo izquierdo ante los lusos. Hasta el último instante no se sabrá si podrá jugar y su sustituto, si el delantero del París Saint-Germain no llega a tiempo, será Christian Stuani.

La de Cavani sería una ausencia muy importante para los hombres de Tabárez. El jugador charrúa fue clave en la eliminación de Portugal con dos golazos que acabaron con Cristiano Ronaldo.

Sin su figura en ataque, todos los focos de Uruguay se centrarán en Luis Suárez, el otro delantero que puede atemorizar a cualquier selección, incluida Francia, que presentará batalla ante la selección más combativa del Mundial.