Mejoran las perspectivas de gas

Mientras en el país continúan el debate sobre las reservas de hidrocarburos, sin que se tenga certeza de su cuantificación, los mercados regionales se abren generando un ambiente de optimismo por las perspectivas que permitirían no solamente consolidar los mercados tradicionales que son Brasil y Argentina, sino ampliarlos. Naturalmente que para que esta vía sea una realidad es necesario saber de cuanto gas natural dispone el país para mantener el creciente consumo interno y poder aprovechar la demanda exterior con los excedentes.

El panorama para los hidrocarburos en general se recupera, mientras que las perspectivas del gas natural son cada vez más amplias. La recuperación de la economía de Brasil está moviendo su producción y requiere de más energía, a la vez que Argentina ya demandó mayores volúmenes para invierno. El gobierno considera que existe suficiente gas para atender las exportaciones y los requerimientos del país, situación que facilitaría los nuevos acuerdos.

Otra buena noticia es que el precio del petróleo se elevó en lo que va del año considerablemente, hecho que repercutirán en un mayor ingreso para las arcas fiscales. En WTI el precio del barril de crudo llega al fin de semana con 68,45 dólares, subiendo un + 2,23% (+ 1,49 USD). Ha tocado un máximo intradía de 68,45 dólares por barril, y un mínimo intradía del WTI de 66,59 dólares, con promedio de la semana de 66,81 dólares; mientras, el Brent ha operado a 77,34 dólares, subiendo un + 0,08% (+ 0,06 USD). Ha tocado un máximo intradía de 77,51 dólares por barril, y un mínimo intradía del Brent de 75,16 dólares.

Esa situación ofrece alentadoras expectativas, ya que de mantenerse esta tendencia significaría un alivio para el Tesoro del Estado que por el déficit fiscal y la falta de ingresos, induce al gobierno al endeudamiento. Recordemos que el principal rubro de ingresos para el Estado, gas natural, ha sufrido durante los últimos tres años duros reveces tanto por las bajas cotizaciones internacionales, como por una merma en la producción de los principales campos. No obstante esa realidad, el gobierno es optimista por las promesas de inversión de algunas y transnacionales y por anuncios sobre la existencia de petróleo y gas en el norte del país.

Esperemos que la tendencia al alza se mantenga o estabilice en los actuales precios, ya que la baja en las cotizaciones de los anteriores tres años sumada a la disminución en la producción, han derivado en graves dificultades financieras. Según datos oficiales, en un año, los ingresos que el Tesoro General de la Nación (TGN) percibe por el gas cayeron en 46,3%, de acuerdo con el informe de rendición de cuentas del Ministerio de Hidrocarburos en ocasión de una de las evaluaciones realizadas por el gobierno en la anterior gestión.

Los datos históricos presentan un panorama preocupante. La disminución de ingresos fue inclusive mayor en las gestiones 2016 y 2017. La renta petrolera, es decir, el total de ingresos que percibe el Estado Plurinacional de Bolivia por concepto de venta de gas natural y otros hidrocarburos en especial a Argentina y Brasil, cayó en 2016 en más del 50% respecto a los ingresos obtenidos por ese rubro en 2015. De todas maneras, de hacerse realidad la existencia de petróleo y gas en otros campos no tradiciones, se podría volver a encaminar el proyecto de convertir a Bolivia en un factor determinan para la política energética de la región.