Migrantes esperan en puente fronterizo la oportunidad de entrar a México

EFE

Centenares de migrantes hondureños esperan en el puente internacional Rodolfo Robles pasar la frontera de Guatemala a México, como lo hicieron el viernes miles más de centroamericanos que ya recorren en caravana el territorio mexicano rumbo a Estados Unidos.

Además del cansancio natural de diez días de caminata, los niños y las mujeres comienzan a presentar síntomas de enfermedades gastrointestinales y respiratorias.

Algunos otros presentan cuadros de fiebre como le ocurre a Yoselic Audeli Hernández, un bebé de un año de edad, quien viaja en la caravana con su madre, la hondureña Orfa Audeli Hernández Espinosa, y sus hermanos Heidi Noemí de 11 años, Wilson de 8 años, Jesús Ariel de 3 años, José de un año.

“Uno sacrifica a sus hijos por la necesidad, porque somos pobres, no nos queda de otra alternativa que sacrificarlos para que tengan una vida mejor a la de nosotros”, exclama esta mujer” bajo un fuerte sol mientras espera con su bebé en brazos.

Heidi Noemí dice que sueña ser profesora pero ya no en Honduras, donde nació, sino posiblemente en México si ya no pudieran continuar su travesía a Estados Unidos.

Estados Unidos es el destino de la caravana de migrantes que ingresó a México el viernes y que después de días de caminata ha llegado al municipio de Huixtla, distante unos 78 kilómetros de la fronteriza Ciudad Hidalgo.

En el puente internacional, son centenares los migrantes que esperan para cumplir los trámites que les solicita México para ser considerados como refugiados y así por ingresar legalmente al país.

El embajador de México en Guatemala, Luis Manuel López Moreno, dijo a Efe, que han sido atendidas 225 personas, de manera prioritaria mujeres y niños, que sumadas a las 1.028 recibidas en los últimos tres días, se elevan a 1.253 los migrantes que han pedido esta condición, aseguró el diplomático.

“El primer paso entrar de manera ordenada en el puente internacional por el Instituto Nacional de Migración, luego se levanta una breve encuesta del motivo de migración y una vez que se tiene el listado son abordados en un autobús que los lleva a la estación migratoria”, relató.

Los migrantes reciben una visa de estancia legal y en un plazo máximo de diez días se les tiene que extender su trámite de recibido y en terminó de 45 días les darán ya el permiso para residir legalmente en el país.

Lo migrantes que se encuentran varados en esta zona entre los dos países con la esperanza de cruzar reciben atención médica, alimentos y agua, según fuentes mexicanas.

En el refugio de la localidad se han registrados 7.125 integrantes de la caravana de migrantes hondureños que salió el 13 de octubre de San Pedro Sula y que llegó el pasado viernes a la frontera mexicana.

El director de atención a personas migrantes y refugiados de México en esta localidad, Sergio Seis Cabrera, admitió que la oleada de migrantes que llegó en los últimos días “sobrepasó los límites de atención” no obstante, afirmó, a todos se les apoyó.

“Nosotros registramos 7.125 personas”, dijo Seis Cabrera, quien estimó que entre ellos había 1.500 mujeres, 1.500 niñas y 900 niños, así como unos 2.000 miembros de comunidades LGBTI.

Después de la primera oleada de migrantes, el municipio de Suchiate se encuentra en “calma” aunque se mantiene en “alerta preventiva” ante el aviso por el posible arribo de otros 2.000 hondureños que salieron este fin de semana de su país rumbo a frontera México-Guatemala.

“Estamos prevenidos para atender esa posible contingencia”, apuntó el funcionario.

Sobre los migrantes que están en el puente fronterizo con Guatemala, comentó que su única opción “ya que no tienen comida y no les están suministrando”, es cumplir su proceso legal, para el que deben ser conducidos al albergue del Instituto Nacional de Migración en Tapachula.