Miles de venezolanos exigen a los militares que permitan el paso de la ayuda

EFE

Miles de venezolanos tomaron masivamente las calles del país para exigir a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) que permita el ingreso de la ayuda humanitaria que se niega aceptar el Gobierno de Nicolás Maduro y que se almacena en países vecinos como Colombia y Brasil.

Las movilizaciones, convocadas por el líder opositor Juan Guaidó, se dieron ante los cuarteles del país y en Caracas frente a la base aérea militar La Carlota donde se concentraron miles de manifestantes.

Con banderas de Venezuela y las gorras tricolores que caracterizan las movilizaciones del antichavismo, los manifestantes exigieron también a los militares «acompañar a los venezolanos» y «apegarse a la Constitución».

Según el registro de la oposición, hubo más de 100 manifestaciones en los 23 estados del país.

Uno de los manifestantes, Humberto Gómez, dijo a Efe que la intención es pedir a «las fuerzas armadas que se aboquen y dejen entrar a la ayuda humanitaria».

«Ustedes también tienen familia, recuérdese que hay muchos militares hoy en día que también necesitan de esta ayuda humanitaria, por favor Venezuela entera se lo pide con el corazón en la mano», dijo Gómez dirigiéndose a los militares de esa base.

Según la ONG Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), hubo «represión» por parte de fuerzas de seguridad a estas movilizaciones en por lo menos seis estados del oeste, norte y sur del país, incluidos los fronterizos, donde la situación llegó al caos.

En las fronteras de Venezuela -que se encuentran cerradas por orden del Gobierno de Nicolás Maduro en su empeño de no permitir el ingreso de la ayuda- la situación se tensaba, pues las protestas se convirtieron en disturbios en los estados Táchira (oeste) y Bolívar (sur), que limitan con Colombia y Brasil, respectivamente.

En ambos estados se reportaron víctimas, «centenares de heridos» y 14 muertos en Bolívar, según el diputado Américo de Grazia, y al menos 20 heridos en Táchira.

El Gobierno de Maduro no se ha pronunciado con claridad sobre los eventos ocurridos en el país en medio de la presión en su contra.

Lo que sí hizo Maduro fue ofrecer un discurso en las cercanías del Palacio Presidencial de Miraflores ante miles de sus simpatizantes, que se movilizaron desde la Plaza Bolívar de Caracas para «defender la revolución».

El gobernante afirmó que jamás se «doblegará» y pidió a los militares, a la milicia y a sus simpatizantes defenderlo si lo derrocan.

«Mi vida está consagrada totalmente a la defensa de la patria, que en cualquier circunstancia jamás me doblegaré, jamás me rendiré, siempre defenderé a nuestra patria con mi vida misma si es necesario defenderla», dijo.

Pidió a militares, milicia y seguidores salir a las calles en «unión cívico-militar» si algún día «le ocurre algo».

El mensaje de Maduro vino a propósito de que ha sido insistente en los últimos días con la idea de que Estados Unidos quiere invadir Venezuela y desalojarlo del poder para apropiarse de las riquezas del país.

Según Maduro, la ayuda humanitaria donada por EE.UU. y otras naciones, almacenada en Brasil, Colombia y Curazao, puede dar paso a una invasión extranjera y considera tales donaciones como una «trampa cazabobos».

En ese sentido, indicó que está «dispuesto» a comprar a Brasil alimentos para subsanar las carencias en el país, algo que según él hasta el mes pasado no podía hacer por supuestamente tener un «bloqueo» financiero de EE.UU.

Maduro sostuvo además que también miembros de una comisión de la Unión Europea (UE) le hicieron saber que «ellos estaban dispuestos a una asistencia de apoyo humanitario a Venezuela legal y formalmente» y que aceptó esta propuesta.

La crisis política venezolana se acentuó en enero pasado, cuando el jefe del Parlamento, Juan Guaidó, anunció que asumía funciones de presidente encargado de Venezuela tras desconocer el nuevo mandato de Maduro, elegido en unos comicios que, denuncia, fueron fraudulentos.

Tras proclamarse como presidente interino, Guaidó estableció como una prioridad el ingreso de ayudas para atender de forma inmediata a entre 250.000 y 300.000 personas en situación de vulnerabilidad.