Morales apareció como «dictador» en un documento de Aasana

Evo Morales apareció como «dictador» en vez de presidente de Bolivia en un documento de una entidad estatal, que aseguró ayer que fue un error, aunque la oposición lo aprovechó para denunciar el ambiente político en el país.

El hecho se produjo en un acto de rendición pública de cuentas de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (Aasana) en Sucre, capital de Bolivia, el pasado 22 de febrero, aunque no trascendió públicamente hasta ahora.

La palabra dictador aparecía en unas carpetas entregadas en el acto, junto a una foto de Morales donde debía leerse presidente del Estado Plurinacional de Bolivia.

Fuentes de la entidad indicaron a Efe que se debió a un error que no había trascendido hasta ahora.

El director general de Aasana, Mauricio Arévalo, declaró a la emisora de radio boliviana Fides que fue un fallo de imprenta en una treintena de carpetas y se adoptaron acciones legales contra la empresa impresora.

La oposición boliviana atribuyó lo sucedido al contexto político del país, que este año celebra elecciones generales a las que se presenta a la reelección Evo Morales, cuya candidatura es considerada ilegal por opositores y plataformas ciudadanas.

«No se sorprendan. El enojo de la gente es tan grande porque no respetaron su voto, que encontrarán muchas maneras de protestar contra la repostulación de Evo. Pasó de presidente a dictador, la imagen no miente», escribió en Twitter Samuel Doria Medina, líder de la opositora Unidad Nacional.

El diputado Amilcar Barral, de la opositora Unidad Demócrata, se preguntó en esta red social «a quién sacaran la cabeza por esto», en alusión a posibles represalias por parte del oficialismo.

Evo Morales es el presidente con más tiempo en el poder en la historia de Bolivia y aspira a un cuarto mandato hasta 2025, aunque la oposición y colectivos ciudadanos consideran que su candidatura incumple la Constitución y el resultado de un referéndum en el país.

El órgano electoral de Bolivia habilitó la candidatura en base a un fallo del Tribunal Constitucional, que estableció el derecho a la reelección indefinida, y el pasado enero fue una de las avaladas en las primarias celebradas por primera vez en el país, junto a otras ocho de la oposición.

El Constitucional ya autorizó para un tercer periodo a Morales, en el poder desde 2006, al entender que el primero no contaba porque el país se refundó en 2009 de República a Estado Plurinacional.

La Constitución boliviana limita a dos los mandatos seguidos y en 2016 un referéndum rechazó que Evo Morales pudiera concurrir a un cuarto mandato.