Morales califica de “chantaje” la amenaza de sanciones de EE.UU.

El presidente Evo Morales calificó ayer de “amedrentamiento” y “chantaje” la advertencia de Estados Unidos de bloquear el financiamiento internacional a Bolivia, a causa de la presunta ausencia de medidas para enfrentar la trata de personas y el trabajo infantil en el país.

“Estados Unidos nos advierte que ahora organismos internacionales nos van a cortar financiamiento. Es otro amedrentamiento, otro chantaje por temas que como Estado no hemos abandonado”, escribió el mandatario boliviano en su cuenta de Twitter.

“Estamos preparados para enfrentar las mentiras y derrotar las políticas del imperio para saquear nuestros recursos naturales”, acotó Morales.

El mandatario boliviano recordó que la nacionalización de los hidrocarburos, decretada por su gobierno en 2006, le ha permitido a Bolivia alejar el fantasma del sometimiento y dependencia económicas.

“¿No habrá cooperación de Estados Unidos? No somos un Estado mendigo ni limosnero, no voy a estar estirando la mano, como alguien decía, esperando, extender la mano. Se acabó, gracias a la lucha del pueblo boliviano”, enfatizó.

Las afirmaciones de Morales se registraron luego de que la administración estadounidense de Donald Trump advirtiera con emitir sanciones contra los países como Bolivia, que presuntamente incumplen con la protección de las víctimas de la trata y tráfico de personas.

Esta semana, el presidente estadounidense, Donald Trump, emitió un memorando presidencial en el que dispone una serie de sanciones contra varios países por no cumplir con los estándares mínimos de la Ley de Protección de Víctimas de la Trata de Personas.

Entre esos países figura Bolivia, China, Venezuela, Nueva Guinea, entre otros.

Este informe puede llevar a la imposición de sanciones como la congelación de la ayuda no humanitaria y no comercial o la negativa a que reciban préstamos de instituciones multilaterales.

Morales asoció la advertencia de Washington a las políticas de anteriores administraciones respecto de Bolivia.

Citó una, registrada en 2002, cuando la Secretaría de Estado de EEUU acusó a Morales, a la sazón líder los sembradores de coca y otros productos agrícolas de Chapare boliviano, de asemejarse con Bin Laden y los talibanes, es decir una forma de emparentarlos con supuestos terroristas.

“Pero repasemos nuestra historia, el 2002, cuando era candidato por primera vez a la Presidencia, ¿qué decían? “Evo Morales es el Bin Laden andino, los cocaleros los talibanes”, para querer amedrentar al pueblo boliviano”.

Morales también emplazó, como ejemplo, la advertencia del entonces embajador de EEUU en La Paz, Manuel Rocha, que en la previa a las elecciones bolivianas de 2002 advirtió que el voto en favor del entonces jefe de los sembradores de coca costaría la supresión de la ayuda bilateral de Washington a la balanza de pagos y la lucha antidrogas bolivianos, consistente, ese año, en 120 millones de dólares.

“¿Qué dijo el embajador de Estados Unidos Manuel Rocha? “Si Evo es presidente no va a haber cooperación ni inversión”. ¡Qué mentira! ¿Cuánto era la inversión en 2005? un poquito más de 600 millones de dólares en toda Bolivia. Este año ¿cuánto se ha programado? Más de 8.000 millones de dólares. ¿Qué nos decían?, que no iba a haber inversión, dijeron que no va a haber cooperación. (Total), la Unión Europea sigue cooperando, de manera incondicional”, sostuvo el mandatario.

Tras comentar la advertencia de la administración Trump, el mandatario boliviano advirtió que “vendrán no solamente mentiras y mentiras de la derecha boliviana en estas elecciones nacionales, sino también amedrentamientos, intimidaciones (y) la derecha se agarra eso”.

El vicepresidente Álvaro García Linera consideró el sábado que ese informe es “injusto” ya que no cuentan los esfuerzos que Bolivia hace sobre esa temática.

Incluso manifestó que el Gobierno boliviano está dispuesto a informar a cualquier organismo internacional sobre las acciones que el país realiza para la lucha contra la trata y tráfico de personas.

En julio de este año Estados Unidos presentó un informe anual en el que incluyó a Bolivia y Birmania en su “lista negra” de países que no hacen lo suficiente para combatir el tráfico de personas.