Morales pidió no confundir la libertad con la “agresión”

El presidente de Bolivia, Evo Morales, reclamó ayer que no se confunda la libertad de expresión en el país con la “agresión”, después de que un joven fuera imputado de un delito de atentado por un incidente en un acto del mandatario.

El pasado viernes en la ciudad suroccidental de Potosí un joven fue arrestado en un acto oficial de Morales y fue acusado por la Fiscalía de un delito de atentado contra el presidente, penado con cinco a diez años de cárcel, en un incidente en el que, según unas versiones, gritó una consigna contra el mandatario, aunque otras aseguran que le arrojó agua e incluso hojas de coca.

El detenido quedó en libertad el fin de semana, mientras prosigue el proceso judicial, aunque con medidas como la prohibición de participar en actos públicos de Morales.

“No faltan provocadores por aquí, por allá”, comentó el mandatario ayer durante la entrega de una planta solar en Baures, una pequeña localidad del oriente de Bolivia.

Morales aseguró que “la derecha”, en la oposición en el país, “tiene que entender” que puede existir “una agresión política” cuando se atenta contra “la dignidad” de cualquier persona en Bolivia.

Al respecto, advirtió de que “la libertad de expresión está garantizada, otra cosa es la agresión, la dignidad”.

El presidente recalcó que “el mundo entero” reconoce que en Bolivia está garantizado este derecho, “pero no se puede confundir la libertad de expresión con la agresión”.

Un video difundido en redes sociales muestra cómo el joven extrae de una mochila un objeto, difícil de distinguir en las imágenes, pero es agarrado de la mano por un miembro de la seguridad en el momento que aparentemente intenta lanzarlo al paso del presidente.

El hombre gritó un par de consignas contra el mandatario, que el propio Morales aseguró después haber escuchado, lo que desató en Bolivia las críticas de detractores al Gobierno por considerarlo un acto de represión.

Por su parte, representantes del Movimiento al Socialismo (MAS), que sustenta el Gobierno boliviano, denunciaron que el detenido arrojó agua al presidente, e incluso hojas de coca según el gobernador de Potosí, Juan Carlos Cejas, y que actuó a instancias de la oposición.

“Usado” por la derecha

El diputado del MAS Víctor Borda calificó en La Paz de “sospechoso” que el opositor Samuel Doria Medina, líder de la socialdemócrata Unidad Nacional, haya mostrado su apoyo al joven.

El legislador oficialista indicó que el joven que agredió al presidente Evo Morales en la ciudad de Potosí fue “usado por la derecha”, para generar un clima de inestabilidad en ese departamento.

“Él fue usado, no sabía nada del 21F ni de la Constitución y su mamá que es una señora humilde ha pedido perdón al Presidente de manera pública, lo que nos hace presumir que este acto ha sido un acto preparado y seguro es que se le ha dado algún monto de dinero para que accione de esta manera”, acotó.

El legislador aseguró que ese acto “ilegal y arbitrario”, fue orquestado por la oposición, puesto que el líder de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, al ofrecerle un trabajo “seguro fue para que no diga su verdad porque fue contratado para generar un clima de inestabilidad en el departamento de Potosí”.

Borda lamentó ese tipo de actitudes y dijo que espera que el Ministerio Público continúe con la investigación del caso y establezca quiénes fueron los actores intelectuales del hecho.

El joven fue imputado por el delito de atentado contra el presidente y otros dignatarios de Estado cuya pena es de cinco a diez años de privación de libertad; sin embargo, la Fiscalía pidió medidas sustitutivas y no así la detención preventiva.