Navarro compara Mesa con un “niño malcriado” que quiere eludir sus responsabilidades

El ministro de Minería, César Navarro, comparó ayer al expresidente Carlos Mesa (2003-2005) con un “niño malcriado” que quiere eludir sus responsabilidades, respecto al arbitraje que perdió el Estado boliviano contra la empresa chilena Quiborax.

Navarro ratificó que Mesa incumplió sus propias normas al revertir concesiones mineras de Quiborax en 2004, sin realizar auditorías (técnica, jurídica, laboral, medioambiental y económica), lo que derivó en una controversia ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) y el pago de más de 42 millones de dólares a esa empresa.

“Creo que Carlos Mesa es como un niño malcriado y engreído que le gusta eludir sus responsabilidades, porque hasta ahora no ha dicho públicamente por qué no ha cumplido con la obligatoriedad de la ley para que haga las auditorías técnicas, financieras, ambientales y laborales; eso nunca ha dicho Carlos Mesa”, indicó.

Navarro añadió que Mesa tampoco dijo hasta el momento por qué no respondió las tres cartas que le envió Quiborax, en 2004, y que hubieran evitado el arbitraje contra el Estado boliviano.

Además, dijo que el exmandatario fue informado por su entonces canciller, Juan Ignacio Siles, sobre los errores que se cometían al revertir las concesiones de Quiborax en el Salar de Uyuni, cuyas advertencias fueron ignoradas.

“Estos son los elementos que Carlos Mesa debe aclarar públicamente y no actuar como un niño malcriado y mal educado que no quiere asumir sus responsabilidades”, enfatizó Navarro.