Ni Gutiérrez ni Santos cumplieron el convenio y Real Potosí está a la deriva

APG

Calixto Santos y Wilson Gutiérrez incumplieron con el acuerdo que firmaron la noche del sábado y dejaron colgados al Gobernador de Potosí, Juan Carlos Cejas, y al Alcalde Municipal de Potosí, Williams Cervantes, la mañana del lunes y el futuro del plantel de Real Potosí sigue siendo incierto a pocas horas de afrontar el segundo cotejo del torneo Clausura.

“Es una falta de respeto e irresponsabilidad de estas dos personas. Ninguno de ellos ha cumplido con el acuerdo que firmaron. Es vergonzoso, nos hacen venir y no cumplen con el documento que firmaron”, declaró molesto Cejas.

El documento firmado el sábado por la noche, con mediaciones del Alcalde, establecía que Santos debía pagar la suma de 23 mil dólares a Gutiérrez -monto que según Gutiérrez pagó a los jugadores como parte de un sueldo- y de esta manera la presidencia iba a quedar en manos de Santos a partir de ese momento.

“Ni lo uno ni lo otro. Es una burla. Calixto vino con las manos vacías, no trajo el dinero y Gutiérrez tampoco mostró las planillas que daban cuenta que hizo el pago del monto”, explicó la primera autoridad del Departamento.

Mientras este problema continúa, el Gobernador ordenó al Servicio Departamental de Deportes (Sedede) no ceder el estadio Víctor Agustín Ugarte a ninguno de los bandos, mientras la Alcaldía tampoco cederá sus canchas para que entrenen, porque hay una deuda por el alquiler de estos escenarios.

Las autoridades potosinas decidieron apartarse de este conflicto hasta que haya seriedad de parte de Santos y Gutiérrez, y dejaron este tema en manos del presidente de la Asociación Potosina de Fútbol, Edwin Callapino.

Callapino convocó a una reunión con estos dos dirigentes para las próximas horas, pero no recibió, de momento, una confirmación sobre la asistencia a la misma.

Real Potosí comenzó el torneo con un empate de local ante Universitario (1-1) y en la segunda fecha tiene la visita frente a Sport Boys el miércoles 25 de julio (15:00) y los futbolistas están preocupados porque no saben quiénes viajarán, quiénes se harán cargo de la logística.