Nicaragua espera “reflexión” de Ortega sobre si accede a la “democratización”

Nicaragua cumplió ayer tres día desde que el presidente Daniel Ortega solicitó tiempo a los obispos para “reflexionar” sobre si accede a la “democratización” del país en un diálogo nacional, en medio de una crisis sociopolítica que ha cobrado al menos 139 vidas según cifras de varias ONG.

Los nicaragüenses esperaban que Ortega se tomara 48 horas para responder a una carta que los obispos le entregaron el jueves, con una propuesta de “democratización” del país, ante la cual dijo que iba a “reflexionar”.

Mientras tanto, los ataques de la Policía Nacional y fuerza de choque oficialistas conocidas como “turbas” continuaron, hasta elevar el número de muertos hasta los 139, debido a nuevas víctimas, entre ellas un niño, en Managua, Masaya y Jinotega, según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

Como consecuencia, el número de bloqueos a las carreteras o tranques ejecutados por los manifestantes “autoconvocados” se elevó de 40 en todo el país a 126, con el objetivo de evitar ataques de policías y oficialistas, así como para presionar a Ortega para que renuncie a la presidencia.

Debido a los bloqueos en las carreteras afectan, unos 4.000 camiones extranjeros se encuentran varados en Nicaragua, según la Asociación Guatemalteca de Exportadores, La directora de Relaciones Institucionales del organismo, Fanny D. Estrada, afirmó que ya están estudiando otras soluciones para hacer fluir el tráfico de mercancías, como la vía aérea o marítima, aunque sea más cara, e insistió en que la situación es en Nicaragua insostenible, ya que no se ve una posible solución inmediata.

Las misas vespertinas en la catedral metropolitana de Managua fueron suspendidas debido a la presencia de “paramilitares”, informó este domingo el vicario de dicho templo, Silvio Romero.

Los grupos “paramilitares” son civiles con armas de fuego que, con apoyo de la Policía Nacional, realizan ataques contra la población, en especial a quienes protestan contra el presidente Ortega, según organizaciones humanitarias locales.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el movimiento Amnistía Internacional han denominado como “parapoliciales” a estos grupos, señalados de realizar “ejecuciones extrajudiciales”.

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio José Baez, clamó este domingo por una Nicaragua libre, “sin tiranos, ni víctimas”.

La feminista, activista y constitucionalista nicaragüense Azahalea Solís, miembro de la Coalición Cívica, dijo que el presidente Ortega y la vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo, no están habilitados para gobernar y acusó al mandatario de “asesino”.

“Ortega está inhabilitado para ser presidente porque es un asesino. Ordenó matar al pueblo”, manifestó Solís en sus redes sociales, donde agregó que ambos están “moral y políticamente inhabilitados para Gobernar en Nicaragua”.

Es por ello que pidió que se vayan y aseguró que el presidente no quiere discutir la ruta de democratización que le propuso la Iglesia Católica, mediadora del diálogo, en una carta a la que todavía no ha respondido.

El pastor puertorriqueño Jorge Raschke, de las Asambleas de Dios, dio este domingo las gracias a Dios por las libertades que aún conserva Nicaragua, y comparó la situación actual del país con la de China o Sudán para evidencias las mejoras existentes.

Nicaragua cumplió ayer 54 días de la crisis sociopolítica más sangrienta desde los años de 1980, con Ortega también era presidente.

Las protestas contra Ortega y Murillo comenzaron el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción.